Gorros de punto

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Gorros de punto.
Editorial El Drac.
AutoraCathy Carron.
Título original: Hattitude.
Editora en España: Eva Domingo.
Traducción: Ana María Aznar.
Revisión técnica: Esperanza González.
Diseño portada: José María Alcoceba.
Fotografía: Rose Callahan.
Estilismo: Julie Hines.
Edición: 2010. (R. 2012)
ISBN: 978-84-9874-146-9.

“40 módelos para cualquier estado de ánimo”, ese es el subtítulo de este curioso libro que se centra en los gorros tejidos a dos agujas como si fuesen un asunto anímico más que cuestión de técnica. “Hay una expresión que dice: ‘el hábito no hace al monje’. ¡También se podría decir que el gorro hace a la mujer y la mujer hace al gorro!”. Esa es la declaración de intenciones de Cathy Carron, diseñadora para la que, por lo visto, llevar un gorro es una cuestión de actitud, una forma de presentarse al mundo. Lo de menos es que proteja de los rayos del sol.

Bienvenidas extravagancias aparte, Gorros de punto es un buen libro justamente para eso, para tejer gorros de punto. Eso sí, no es exactamente un libro para aprender a tejerlos: es mejor venir ya aprendido de casa porque el apartado didáctico es mínimo.

La sección de patrones está presentada con la frase “Estoy de humor… ¡Para tejer unos gorros!”. Al girar la página, comienza el desfile de gorros-estados de ánimo. Y es que cada diseño está bautizado con el nombre de un sentimiento. La mayoría positivos –teatral, generoso, vital, natural, modesto…–, pero también connotados negativamente –arrogante, caprichoso, travieso, rebelde…–. Otros estados de ánimo, por cierto, son entre crípticos o del todo inusuales: ¿cuándo fue la última vez que os sentisteis prosaicos? ¿Acostumbráis a levantaros altaneros?

Por supuesto, esta asociación diseño-estado de ánimo es absolutamente arbitraria, pues no hay relación alguna entre el aspecto o el color y el sentimiento con el que está denominado. Ahora bien, si ese lenguaje estuviese universalmente aceptado sí serviría como eficaz forma de comunicación:

-Cariño, ¿qué he hecho mal esta vez?
-Nada, ¿por qué lo dices?
-Porque llevas puesto el gorro de enfadada.
-Oh, perdona, quería ponerme el de pizpireta*.

*El gorro de pizpireta no está incluido en el libro. Pero sería fabuloso, ¿verdad?

Más allá de ocurrencias y originales maneras de presentar los gorros, debemos reconocer que la mayoría de diseños son inspirados y que el libro es visualmente atractivo. Por otra parte, el requisito esencial sí lo cumple: los patrones están bien explicados. Eso sí, algunas de las explicaciones continúan en las páginas finales, a modo de apéndice, cosa que nos parece un fallo de maquetación. No es nada cómodo tener que acudir al final del libro para seguir tejiendo un patrón.

Gorros de punto concluye con un brevísimo apartado didáctico en el que explica cómo hallar la medida exacta, medir la talla adecuada, diseñar un gorro a medida, variar la talla y la anatomía del gorro. Termina con las nunca-están-de-más instrucciones para hacer pompones.

A la venta en:

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Una imagen del libro:

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Otras publicaciones:

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[Biblioteca bisunera]