Maxi bolso bordado

Navegando por la web hace unos años, encontré un libro en una lengua asiática -no distingo el japonés, del chino o del taiwanés- dedicado a los bolsos. Era un libro de patrones de maxi bolsos bordados con telas de saco y otros tejidos rústicos. Me encanta las combinaciones de texturas duras con delicados motivos bordados. El bolso de la portada me enamoró y, después de hojearlo por alguna web que no recuerdo, decidí comprar el libro.

bolsotrigo00

Big bag (link a la web de yesasia donde lo compré).

Aunque el de la portada me gustaba mucho, en el interior encontré otro que me gustó aún más: un ramillete de vainas de trigo. Con ayuda de mi madre, que tiene unas manos maravillosas, nos pusimos a medir la tela y centrar el motivo que yo escogí. No entiendo mucho de tramas en el punto de cruz, pero para este diseño las vainas quedaban muy pequeñas. Así que opté por emplear 3 medios puntos por cada punto.

bolsotrigo02

Ya teníamos el motivo, la tela y faltaba lo más bonito e importante: el hilo para bordar. Nos acercamos a la mercería del pueblo y allí encontramos lo que queríamos. El hilo perfecto era el algodón retors de DMC, ideal para tapicería y para este bolso. La carta de colores es muy amplia y variada. Los tonos de estas madejas son deliciosos. Como desconozco las lenguas asiáticas, no sé qué hilo recomendaban, de modo que nosotras escogimos lo que teníamos a mano y no pudimos hacer una elección mejor. El algodón y la tela de saco habían sido creados para estar juntos.

bolsotrigo03

También alteré los colores empleados. Mientras el diseño estaba realizado en un color amarillo tostado, decidí darle un poquito más de alegría y bordé cada vaina en un tono diferente de amarillo, las hojas en tonos más tostados y una en tono verde para aportarle más color. Escogí un tono morado para el lazo que las envuelve para potenciar más aún los tonos cálidos. Por último, bordé con el hilo de Presencia nº 5, los pelillos que salen de los granitos de arroz. He aquí el resultado:

bolsotrigo04

Bordar este motivo me llevó mucho tiempo, pues lo fui haciendo muy poquito a poco. ¡Ah!, y conté con la ayuda de una persona muy especial en mi vida, que antes de ser El tejedor fue el bordador. Algunas de estas puntadas fueron realizadas por él bajo mi atenta mirada. Después de acabar la primera parte del trabajo, el bordado, llegó la segunda parte: coser el bolso. Por aquel entonces no dominaba mucho la máquina de coser, así que le pedí a mi madre que me lo terminara. Le pusimos un forro de lino también en amarillo pálido. Pero ella -no sé en que estaría pensando- en lugar de recortar la tela para hacer un bolso de un tamaño normal, me hizo un hipermegabolso. Parecía más un saco de patatas que un bolso. El final de este proyecto no llegaba nunca.

bolsotrigo05

Desmontamos todo el bolso y lo recortamos para que tuviera un tamaño más llevadero. En esta ocasión, ya me atreví un poco con la máquina, pero esta vez tenía sobre mí la atenta mirada de mi madre. Por fin, ¡conseguimos un bolso saco! Ya sólo quedaba lo más fácil en apariencia: las asas. Estuve dándole muchas vueltas y en un pequeño tallercillo en Granada encontré la solución. Esta tienda parece un lugar clandestino, no tiene escaparate y el horario de la tienda es muy especial. Se dedican a confeccionar cinturones, tienen pieles y todos aquellos complementos metálicos relacionados. La señora, muy amable y atenta, me colocó el asa, las anillitas y los remaches. Pero no sé en qué estaría pensando yo, que el asa me quedó muy grande y apenas lo podía usar. El bolso volvió a las profundidades del armario. Hasta hace unos días. Encontré otro taller similar al de Granada y me llevé el bolso para darle una solución. El señor tuvo la idea perfecta: colocarme una hebilla para poder ajustarlo al tamaño que deseaba.

bolsotrigo07

¡Al fin mi bolso estaba completo y listo para estrenar! Desde entonces, hace un par de semanas, lo utilizo para todo: para ir a la compra, para ir a dar clases, para ir a hacer las fotos bisuneras… En definitiva, para lucirlo. Estoy muy contenta con el resultado y me alegra haberlo rescatado. Además, es estupendo llevártelo a comprar telas porque no para de coleccionar piropos. Sí, señora, me lo he bordado y cosido yo, muchas gracias =)

bolsotrigo06

bolsotrigo01

Este post, por cierto, es el desenlace de uno de los primeros que publicamos en el blog. En Junio del 2011, cuando esta bitácora era una recién nacida, presentamos el bolso -por entonces todavía en proceso- en un post titulado Bolso veraniego. Fue la tercera publicación. Ahora llevamos más de 1500, así que sentimos haber tartado tanto en mostraros el proyecto acabado.

Propuestas relacionadas:

Mi vida tejeril: chales.

Patrón gratis – Bee Cowl / Cuello Bee.

Actualización de mi vida ravelriana.

Patrón gratis – Cuello Escherzade.

Patrón gratis – Cuello Falling Cubes.

8 comentarios en “Maxi bolso bordado

  1. Precioso y muy original. Solo te pongo un pero (lo siento, soy muy purista): se denominan espigas de trigo, no vainas..

  2. Te ha quedado perfecto. Y me ha encantado cómo explicabas todo el proceso creativo. Es fascinante cómo un proyecto nos puede inspirar para crear algo propio y personal. O cómo una vez me dijo mi hermana… para qué tanto lío en conseguir la receta si al final no has hecho lo que ponía en las instrucciones ;-)

  3. Felicidades Angela (y al tejedor, por supuesto, por la parte que le toca).
    Da una satisfacción muy grande crear algo bello con nuestras manos y que además sea útil.
    Que lo disfrutes mucho, mucho tiempo.
    Besotes.

Los comentarios están cerrados.