Diario de un tejedor 17: manoplas pianísticas

diario17-01

En verano del 2012 presentamos la corbata musical, un proyecto a medio camino entre la alta costura y la tradición musical occidental. Como era de esperar, fue acogida con entusiasmo entre la aristocracia europea. De hecho, fue rápidamente adoptada por la Orquesta Filarmónica de Berlín, que realizó así su primera modificación en el uniforme oficial en 82 años: la anterior fue el controvertido uso de la falda escocesa, rápidamente abolida por el nacionalsocialismo tras su llegada al poder en 1933, al considerar que los músicos no transmitían una imagen lo suficientemente aria. Además, causó sensación en el último Concierto de año nuevo en Viena, donde no hubo un solo joven casadero que no la luciese. Finalmente, inspiró una nueva colección de complementos de Dolce & Salada: una edición limitada de lujosos bolsos, cada uno de los cuales lleva bordada una nota extraída de la partitura de “Mirando al mar”.

diario17-02
En vista de la acogida, decidimos prolongar la relación entre los mundos tejeril y musical con las manoplas pianísticas. Son lo último en punto de camuflaje (o punto camaleónico), técnica que consiste en mimetizarse con el entorno mediante prendas tejidas. Por lo visto fue usada por primera vez en plena Guerra Fría, cuando un espía ruso logró pasar desapercibido en La Casa Blanca llevando un jersey con el rostro de Ronald Reagan. No sólo burló las estrictas medidas de seguridad, sino que durante los tres meses que tardó en descubrirse el fraude el espía ruso firmó varios decretos, almorzó con los padres del verdadero presidente y fue requerido para pronunciar discursos televisados en dos ocasiones. No fue la calidad del jersey de camuflaje la que levantó sospechas, sino su total desconocimiento del inglés. Claro que esto último tardó en ser advertido dado que, según aseguraron sus consejeros, “tampoco a Reagan se le entendía mucho”. En cualquier caso, debido al éxito de la misión, se instauraron cursillos obligatorios de punto en la KGB, cosa que obligó a la CIA a contraatacar con clases de patronaje y encaje de bolillos. No tardaron en verse por Moscú a agentes estadounidenses con trajes de lagarterana elaborados por ellos mismos.

diario17-03
Al compositor Robert Schumann –y esta sí es una anécdota real- se le ocurrió la enfermiza idea de atar un dedo de su mano para entrenar la independencia de sus dedos y llegar así a ser un virtuoso pianista. Lo único que logró fue paralizar su mano, cosa que truncó su carrera pianística. Pues bien, para que esto no le ocurra a ningún otro pianista con ínfulas de grandeza, llega el revolucionario método de las manoplas pianísticas. Ya no es necesario preocuparse por la independencia de los dedos: las manoplas se encargan de mantener el dedo gordo separado. Es cierto que reducen sensiblemente la precisión interpretativa, ¿pero qué remedio no tiene efectos secundarios? Además, son excelentes para dar conciertos al aire libre en invierno o para tocar los clusters de las composiciones de Béla Bartók o Aaron Copland. Pero eso no es todo, pues son imprescindibles para interpretar una de las menos conocidas obras del experimental John Cage: su Sonata en Re menor para piano, violín, fagot, manoplas de punto, aguja lanera y turrón de huevo. Grandes músicos han fracasado al estrenar esta compleja pieza por no disponer de las manoplas adecuadas o no mezclar la pasta del turrón todo el tiempo necesario. Al menos ya hemos puesto remedio a uno de los dos principales obstáculos.

Una vez explicada la génesis del proyecto, debo dar las gracias a Ángela, dado que, como de costumbre, sin ella nunca hubiera sido posible su realización. Reconozco que volver al punto, la técnica con la que comencé este diario, ha sido un alivio, pues el ganchillo me hace pensar que padezco algún tipo de dislexia no diagnosticada. Pero claro, tejer con varias agujas de doble punta sigue siendo una asignatura pendiente, cosa que comprobé con la famosa ‘gorroina’.

——————————–

Datos técnicos:
Lana: Katia Andes. Colores: negro y blanco.
Otras lanas equivalentes: Abuelita Merino Worsted, Abuelita Baby Alpaca Merino o Abuelita Silk Merino.
Agujas de doble punta: 3.50 mm

Música escuchada durante la realización del proyecto:
A Love Supreme, de John Coltrane.
Hot Buttered Soul, de Isaac Hayes.
Sonatas Para Violin Y Piano, de Camille Saint-Saëns.
Searching For Sugar Man, de Rodriguez.

Anterior capítulo / Siguiente capítulo.

[Episodio inicial]

4 comentarios en “Diario de un tejedor 17: manoplas pianísticas

  1. ¡Felicidades, Santiago (y a la profe, por supuesto)!.
    Vas progresando con tus pinitos por los mundos tejeriles.
    Las manoplas son súper originales, muy apropiadas para quienes aman la música.

  2. Estoy de acuerdo con Sonia, esa cabeza tiene mucha imaginación dentro, porfa, sácala otra vez, San…ti.

  3. Me encantan las manoplas, uniendo dos grandes pasiones, la lana y la música. Adelante pues con nuevas ideas.

Los comentarios están cerrados.