Recomendaciones del tejedor: Mejor Manolo

A la espera de una nueva entrega de sus erráticas aventurasEl tejedor recomienda un libro:

mejormanolo

Sólo hace unos años me di cuenta de que mi infancia había transcurrido entre literatura europea. Mi mente fue alimentada desde Alemania por los hermanos Grimm y por la saga de El pequeño vampiro. Otra serie fundamental en mi niñez fue la francesa Le petit Nicolas y, si la demencia no lo impide, nunca olvidaré las aventuras de Pinocho, imaginadas por el italiano Collodi. Y como suponéis, perspicaces lectores, la tercera saga literaria fundamental es la protagonizada por Manolito Gafotas, el personaje creado por Elvira Lindo. Incluso recuerdo haber leído uno de los libros por entregas, en el ya desaparecido El pequeño País. Todo esto os lo cuento, por supuesto, porque queda muy bien enumerar libros: así da la impresión de que lees mucho.

Pero empezaré esta reseña por el principio de los tiempos. Fue una alegría saber que, diez años después de Manolito tiene un secreto (2002), Elvira Lindo se había animado a escribir otra historia dedicada a su más célebre criatura. Quizá no lo notara, pero echaba de menos saber de él, de su familia, de sus amigos y de sus andanzas por el madrileño barrio de Carabanchel (Alto).

Manolito, al que ahora es mejor llamar Manolo, ha crecido unos años –entre tres y cuatro, calculo yo-, de modo que ya lo tenemos en plena adolescencia. La familia ha crecido también y él tiene que asumir más responsabilidades, pero en esencia no ha cambiado nada. Sigue siendo el mismo jovencito ingenuo e inteligente, miedoso pero aventurero, travieso pero sensato que tan encantador resulta desde el primer libro de la saga.

Elvira Lindo, por su parte, conserva el sentido del humor de siempre y, más importante aún, su precisa mirada al costumbrismo español. El retrato que realiza, una vez más, de una familia de clase media baja, del proletariado, constituye uno de los mayores atractivos de Mejor Manolo. Así, entre anécdotas divertidas e ingeniosas ocurrencias, la escritora nos sitúa frente a asuntos tan serios como el paso de niño a adulto, la pérdida de facultades con la vejez, la supervivencia en tiempos de crisis o la importancia del núcleo familiar. Temas importantes que, no obstante, enfoca sin caer nunca en el melodrama, sin que se nos vaya del todo la sonrisa.

Por otra parte, tan determinante como aquello que se cuenta es el cómo se cuenta, la capacidad de Elvira Lindo para capturar el español coloquial, para dar voz a ese adolescente que trata de expresarse lo mejor posible, que tiene sus propias expresiones –algunas de ellas ya famosas- y que comete lógicos errores. Es la voz de Manolito la que ofrece ese placer de la literatura que no se encuentra en ninguna otra parte: una buena narración. Además, es un acierto que, en el capítulo inicial, la autora se incluya a sí misma como personaje, ofreciendo una original justificación de este nuevo libro -acordándose, de paso, de críticos y pedagogos poco abiertos de mente-.

La buena literatura no siempre es apta para niños. En cambio, la buena literatura juvenil sí puede ser disfrutada por adultos. Este es uno de esos casos.

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Otras recomendaciones:

 Le Petit Pot.

 Cinema paradiso.

 misako mimoko.

 La semilla del diablo.

 Lady Desidia.

4 comentarios en “Recomendaciones del tejedor: Mejor Manolo

  1. No sabía que la autora había publicado un nuevo libro sobre Manolito y su familia. Lo tendré en cuenta porque me leí el libro y me divertí un montón.

  2. Leí el libro apenas salió porque yo también soy una auténtica seguidora de la saga de Manolito gafotas, ahora Manolo, y de verdad que para mí si cabe supera a los anteriores. ¡GENIAL, DIVERTIDO Y SUPERENTRETENIDO!.

  3. Soy nueva por aquí, y me encanta el blog.
    Que ilusión me ha hecho recordar mis libros de la infancia :). Y que gran descubrimiento en nuevo libro de manolito!!! Gracias por la recomentadación!!!! lo leeré :)

  4. Qué ilusión, compartimos un montón de referencias literarias infantiles. Uf, El pequeño vampiro, El pequeño Nicolás… y claro, Manolito Gafotas. Mis favoritos, junto con alguno más como Jim Botón y Lucas el maquinista (la infancia tampoco está completa sin Michael Ende ;-)). Este último Manolito (perdón, Manolo) es una delicia como todos los demás, es como si no hubieran pasado 10 años. Y a Elvira Lindo habría que darle las gracias a diario por tantos buenos ratos con un libro entre las manos.

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