Celebración en el club de los viernes

CELEBRACIÓN EN EL CLUB DE LOS VIERNES.
Maeva.
AutoraKate Jacobs.
Título original: Knit the season.
Traducción: Montse Batista Pegueroles.
Publicación: 2012.
ISBN: 978-84-15140-71-9.

Celebración en el club de los viernes es la tercera entrega de la que muy posiblemente sea la saga literaria más exitosa sobre punto. No conocemos los dos anteriores libros y, a tenor de lo leído, lo más probable es que sigamos sin conocerlos. Quiere eso decir que nada podemos decir sobre la evolución de la saga, ni tampoco comparar este tercer volumen con los anteriores. Ahora bien, si valoramos individualmente esta novela de Kate Jacobs, lo mejor será afirmar desde el inicio que su interés desde un punto de vista exclusivamente artístico es muy pequeño.

Esta es literatura menor, prosa descorazonadoramente plana que, además, relata peripecias poco imaginativas. Nosotros hemos leído una traducción al español, pero aún así hay cuestiones de estilo que no dependen de la traducción. Un ejemplo: “Tuvo que asumir nuevas responsabilidades. Y era mucho. La vida, el simple día a día, era mucho. Se preocupaba. Con frecuencia”. Otro ejemplo: “James suspiró, aunque para ser sincero consigo mismo, de lo que tenía ganas era de eructar”. Quizá no sepamos apreciar la prosa de Kate Jacobs, sacad vuestras propias conclusiones. A nosotros nos ha parecido de una pobreza tremenda.

Evidentemente, quien quiera disfrutar con la literatura en inglés hará bien en leer a Dickens, Auster o Scott Fitzgerald. Pero claro, no se puede ni comparar, esta es otra vertiente de la industria literaria más preocupada por las ventas que por realizar aportaciones artísticas. Dicho esto, como literatura comercial, Celebración en el club de los viernes no está del todo mal. Más precisamente, es un claro ejemplo de búsqueda de un nicho de mercado. Está pensado para tejedores a los que les guste leer historias protagonizadas por tejedores, como las integrantes de ese club al que alude el título. De hecho, el inicio de cada capítulo está ilustrado con un ovillo, la separación entre partes de un mismo capítulo está marcada con una aguja de punto y ya veis cómo es la portada. En fin, está muy claro a quién está dirigido.

En ese sentido, siempre y cuando uno acepte pasar por alto la ausencia de interés literario, Celebración en el club de los viernes sí es recomendable para tejedores que sólo busquen unas horas de entretenimiento. Como además, Kate Jacobs, astuta ella, despliega una galería de personajes de múltiples edades y condiciones, es muy posible que el lector se identifique con alguno de ellos. También su narración está repleta de referencias al punto, de modo que casi sistemáticamente nos informa sobre las prendas tejidas que llevan sus personajes o sobre qué están tejiendo. Lo hace tan insistentemente y de manera tan gratuita que en ocasiones resulta ridículo. Pero sí, suponemos que habrá a quien le guste justamente por eso.

Por lo demás, la historia es un continuo ‘déjà vu’ sobre bodas, romances, reuniones tejeriles y fiestas, muchas fiestas. Asistimos a una comida de acción de gracias, un janucá, una navidad, un día de año nuevo y nada menos que una doble boda. Así que, por supuesto, a quien le gusten las celebraciones familiares –en las que apenas si hay conflicto, no se me vayan a disgustar mis lectores– disfrutará con el libro, porque prácticamente no hay nada más. Y sí, trata asuntos importantes, como la muerte de un ser querido, la difícil conciliación entre vida profesional y sentimental, la amistad, el amor…, pero todos esos asuntos están tratados con poca profundidad. No obstante, debemos ser justos con la autora y reconocer su inteligencia para crear historias entretenidas. Eso y que los breves fragmentos en los que desvela parte de la vida de Georgia, la fundadora del club de los viernes, son muy interesantes.

Terminamos comentando otro acierto del libro: la inclusión de patrones y recetas como apéndice. Son sólo dos patrones (una guirnalda y un marca-páginas) y cuatro recetas, pero tiene su punto, nunca mejor dicho, eso de poder tejer proyectos de los que se habla en el libro y cocinar dulces que comen sus personajes.

Recomendado sólo para quien disfrutase con las dos anteriores entregas.

A la venta en:

 Amazon

Otras publicaciones:

 Punto Fácil.

 Prendas de punto para bebé.

 Uno + uno. Bufandas, cuellos, chales y boleros de punto.

 Amigurumi. Alegres muñecos de ganchillo.

 Cuadrados de ganchillo. Granny Squares.

[Biblioteca bisunera]

Anuncios

7 comentarios en “Celebración en el club de los viernes

  1. Me leí la primera y me gustó, por eso me compré la segunda y la terminé porque no me gusta dejar libros a medias. No me pienso comprar la tercera enterga.Creo que con la primera entrega habia de sobras, una novela entretinda para pasar un buen rato sin pensar.

  2. Me he leído la trilogía pero en inglés aprovechando los momentos bajo la sombrilla (en verano) y así de paso practicaba un poco mi forgotten English.
    Aportar, aportar? Poco o más bien nada. Si tenemos el gather stitch, pues también tenemos el gather roman (novela). Previsible como cualquier película de domingo por la tarde en la televisión.

  3. Me dejaron este libro, por aquéllo de que estoy en el mundillo tejeril y la verdad es que me pareció un verdadero “churro”. Pero, como se suele decir, para gustos, colores…

  4. yo me leí la primera parte, en inglés, y me pareció una birria: la historia y el estilo/riqueza de vocabulario del libro.
    Estoy con Naderia, no aporta nada, aunque lo que sí ha creado es un interés por los clubs/quedadas/reuniones de punto en España, que antes de salir este libro no eran tan populares. Así que algún mérito ha tenido.. ;-)

    • Sí, eso pensamos nosotros también. Seguramente el éxito de la entrega inicial se deba a que fue la primera novela que situó historias de siempre en un entorno novedoso (las reuniones de punto).

  5. Pues parece que estamos todas de acuerdo. Yo también me he leído la trilogía en inglés, creo que los tres me los compré en el aeropuerto. El primero me hizo cierta gracia precisamente por aquello de situar la historia en una tienda de lanas, alrededor de un grupo de tejedoras, pero la última parte del libro (no entro en detalles para no caer en spoilers) ya me empezó a poner de los nervios. El segundo pasó por mis manos sin pena ni gloria y este último ha sido casi un suplicio terminarlo. Si por lo menos hubieran incluido los patrones de los famosos vestidos en vez del miserable marcapáginas, igual estaríamos más satisfechas. :-D

  6. Se me había olvidado comentar que cuando mi hermana fue de “vacas” a NY le pedí ir a la dirección de la tiendecita. Quería saber qué tenía de especial ese rincón de la ciudad y que ella fuera mis ojos. Resultado: fiasco total. Se encontró con una tienda de lencería tallas especiales (como en América, todo a lo grande) y un solar.

Los comentarios están cerrados.