Diario de un tejedor 9: mi primer gorro

Hay un viejo proverbio chino, escrito por un sabio filósofo que vivió hace más de mil años, que dice lo siguiente: “cualquier gorro que Santiago Tadeo Cervera se ponga le quedará mal”. Cómo pudo saber mi nombre tantos años antes de que yo naciera es algo que desconozco, pero ya podéis comprobar que acertó. A pesar de que conocía el proverbio ―me tocó una vez en una galleta de la suerte―, acepté la propuesta de Ángela de tejer un gorro. De modo que tras el cuello y la asombrosamente exitosa bufanda, emprendí este tercer proyecto. Soy así de duro.

Como de costumbre, Ángela me va guiando a partir de un proyecto que tiene en mente y yo ejecuto sus órdenes con una mezcla de torpeza y diligencia. En algunos momentos me siento como Salieri cuando Mozart le dictaba los primeros compases del Réquiem en Amadeus. Sólo puedo maravillarme ante lo claro que tiene el proyecto y la suerte que tengo de ser testigo (y responsable) de su creación. Si a eso sumamos que ella corrige todos mis errores, que siguen siendo más numerosos de lo que me gusta reconocer, a veces tengo la sensación de que lo que tejo es más suyo que mío.

 

Fue la primera vez que empleé agujas circulares, proceso novedoso para mí que me mantuvo entretenido unas cuantas vueltas. No obstante, tener que completar vueltas de 128 puntos fue resultándome cada vez más largo y tedioso. Pero justo cuando tejer un gorro empezaba a poner a prueba mi paciencia, llegó el punto, perdón, el momento, bueno sí, el punto, en el que Ángela me dijo que podía empezar a disminuir. ¡Oh, qué maravilla, qué gran invento! Tejer dos puntos de una vez, de manera que progresivamente quedan menos puntos por tejer. 120 puntos la siguiente vuelta, luego 112, 104, 96…, así hasta terminar con 8. Qué sensación tan agradable la de ir tardando cada vez menos a medida que avanzaba. Eso sí, tener ocho marcadores por vuelta era un pelín incómodo. En fin, alguna vez tenía que darle utilidad a los marcadores que yo mismo hago.

Pero no, no fue todo tan sencillo. Cuando las vueltas eran ya pequeñas y la aguja circular dejó de ser lo más práctico, Ángela llegó con agujas de doble punta. Pensé que sería para uno de sus complejos proyectos, pero no, era para mí. Aún recuerdo la primera vez que la vi tejiendo con cuatro agujas, hace ya varios años. Recuerdo muy bien qué pensé: “madre mía, qué cosa más delicada, cuatro agujas en ángulos de 90 grados, todas juntitas, menos mal que a mí no se me ocurrirá jamás tejer”. Y ahí estaba yo, mudando los puntos de la aguja circular a un total de…, sí, cuatro agujas, dispuestas exactamente igual que cuando entraron en mi vida.

Quizá sea más práctico y más rápido, lo sé. Pero eso de ir tejiendo en una aguja, luego en otra, y tener cuidado de que no se muevan las otras y se salgan los puntos, y todo en un espacio tan reducido, debe ser lo más parecido que existe a operar a corazón abierto. Tienes que estar pendiente de todo:

-Tensión de los puntos.
-Estable.
-Puntos por minuto.
-Estable.
-Está bien, enfermera, páseme la aguja de doble punta.
-Aquí tiene, doctor.
-Tengo que salvar este gorro, si sale mal, no me lo perdonaría nunca.
-Tenga cuidado, doctor, se ha saltado un punto.
-¡Maldita sea, estoy perdiendo muchos puntos!
-¡Reduzca, tiene que reducir, más rápido!
-¡No, no salen las cuentas, debería haber cinco puntos y hay seis!
-¡Se lo dije, tiene que reducir de nuevo!
-No, por favor, responde, gorro, vuelve a la aguja, vuelve.
-Déjelo, doctor, ya es demasiado tarde, ha tejido todo lo que ha podido.

Y eso es lo que pasó. Quería tejer un gorro, pero descuidé tanto la tensión en algunos momentos que el resultado se parece más a una boina. Importa poco, es cierto, porque de todas formas me iba a quedar mal. Además, quizá haya inventado la ‘gorroina’, un aberrante cruce entre gorro y boina digno de la isla del Doctor Moreau. Así que, sin más dilación, os dejo con las fotos del auténtico protagonista de esta entrega, el gorro, o la gorroina, o lo que quiera que sea.

Datos técnicos:
Katia AndesGris Claro y Gris Oscuro.
KnitPro – Aguja circular intercambiable (4.5 mm).
Agujas de Doble Punta La Maison Bisoux (4.5 mm).

Música escuchada durante la realización del proyecto:
The King Of Limbs, de Radiohead.
Das Lied Von Der Erde, de Gustav Mahler, dirigida por Leonard Berstein.
Plays Nat King Cole En Español, de David Murray.
Carnaval des animaux, de Saint-Säens, con la London Sinfonietta y la Philharmonia Orchestra.

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[Episodio inicial]

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16 comentarios en “Diario de un tejedor 9: mi primer gorro

  1. pero que bien lo del gorro /boina..
    quedo muy lindo.. ademas de dos colores.. yo apenas puedo con uno .!!

  2. Bien chico es la primara ya veras que con la experiencia las cosas te iran quedando como las quieres , saludos desde el norte de México.

  3. Dile a Angela que te enseñe el secreto del “life line”, lo acabarás agradeciendo si se te saltan tantos puntos ;)
    Un abrazo y mucho ánimo!!!!!
    SIONA

  4. ¡¡Ay, Santi!! No te imaginas los que me haces reír….. Tu operación a punto abierto me ha encantado.

    A pesar de todo, no te ha quedado tan mal, no te sienta nada mal (pese al mensaje de la galleta china), y, con la maestra que tienes en casa, el próximo lo bordas.

  5. Enhorabuena por tu operación a punto abierto con los bisturíes (o lo que viene a ser lo mismo, agujas de doble punta). Por las fotos se aprecia la rápida recuperación del paciente proyecto.
    La gorroina no la veo mal, y puesta me recuerda al gorro Wurm de umschlag.
    De nuevo felicidades y hasta el próximo proyecto.

  6. Pues el gorro está divino de la muerte. Será por la lana que es preciosa??, sea lo que sea está muy bien. Estoy pensando pasarle el link a mi hijo a ver si se anima y se pone a tejer también.

  7. JJAJAJAJAJAJJ, como siempre un gusto leer tu diario, creo que el gorroina se te ve perfecto, felicitaciones y ahora ¿qué proyecto sigue?

  8. ¡A mí me parece chulísimo! Veo que vas lanzado, qué bien.

    Si te sirve de algo, yo el otro día terminé mi primer jersey de punto tunecino y a simple vista se ve más o menos bien peeero, es muy pequeño de arriba :(
    En fin, el primero no iba a salir perfecto, seguro que el próximo saldrá mejor :)

    Pero tus creaciones son geniales. Y ahora, ¿qué? Mucha suerte con el nuevo proyecto.

    Un saludo.

  9. Y ahora que estás en racha ” a por el cardigan” . Y…
    Cuando domines las cuatro agujas descubriras como se hace lo mísmo con dos, pero diez veces más rápido y entonces… entonces ya estarás preparado para hacer dos cosas a la vez: tejer y ver la peli, o tejer y hablar con los demás mirándoles la cara de alucinados que pondrán al ver que estarás tejiendo como un poseso, y eso si que es agradable.
    Muchos saludos.
    Alicia

  10. Te ha quedado genial, pero si algún día te cansas de tegar, dedicaté a escribir. Me ha encantado el relato de tu experiencia tejiendo. Genial. Un saludo desde Córdoba (España)

  11. Hijo querido, te queda muy bien la “gorroina” o el “boinorro”, como el baciyelmo de Don Quijote. Al ,hablar de las cuatro agujas, algo que a mi me parece ya de máster tejeril, me he acordado de mi abuela Isabel, que utilizaba ese sistema para los calcetines y para los gorros de fina lana negra que le tejía a mi abuelo Santiago. El gorro de mi abuelo se parecía mucho a la Kipá de los judíos, cubría solo un poquito más, aunque no cubría todo el occipucio; la tuya calienta más, es más francesa, casi como las de los iconos del Existencialismo. En cualquier caso: preciosa/o.
    Besos de tu madre, que lo es
    Margarita

  12. es tan divertido leerte, ayer me encontre con tu diario por casualidad, pertenezco a un grupo de fb “profugas de blogger”, una cosa lleva a la otra y aqui estoy entretenidisima leyendo, por fin un hombre que entiende el lenguaje tejeril… aprendes rapido…

  13. Antes de nada felicitarte por tus obras tejeriles y por hacernos pasar un buen rato leyendo tus aventuras en las q me he sentido totalmente identificada y sobretodo por tener esa capacidad de amor y agradecimiento hacia tu Ángela, que bonito!!
    Sólo querría pedirte que nos pasases el patrón y materiales de tu bufanda o que propongas a la Maison Bisoux q preparen un pack para hacerla ya que me parece preciosa y me encantaría hacérsela a mi marido
    Un abrazo para los dos

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