Diario de un tejedor 6: semana tejeril

No, no siempre llevo una aguja en la oreja. 

(Nota: en mi imaginación esta foto quedaba mejor)

Lunes 23:

15:20 Me preparo para ir a las clases del Máster. Además de bolígrafos y cuadernos, meto en la mochila mi recién estrenado cuello.

21:00 Concluida la última clase, me pongo el abrigo y acto seguido el cuello, todavía en el aula, con la esperanza de que alguien se fije y pueda decir “pues lo he hecho yo”. Nadie lo mira siquiera y vuelvo a casa compungido.

Martes 24:

Mañana: Por primera vez en mi vida, me enfrento al siguiente dilema: qué madejas elegir para mi siguiente proyecto. Descubro la emoción y responsabilidad de seleccionar color, calidad y marca. Finalmente, asesorado por Ángela, me decanto por Abuelita Merino Worsted – American Rose y Abuelita Merino Worsted – Silent Rain. En cuanto a las agujas, sigo fiel a Clover Bambú – Takumi 23cm.

Ángela ha creado un diseño de bufanda expresamente para la ocasión: ese será mi segundo proyecto tras mi desigual cuello. Eso sí, no quiere adelantarme nada, me irá informando a medida que lo vaya tejiendo. Misteriosa manera de realizar una bufanda de punto.

Tarde: me quedo dormido tras montar una veintena de puntos. Dormido sentado en el sofá con las agujas en la mano. Está bien, tenía un amenazante principio de resfriado y me había levantado a las cinco de la mañana, pero sigue siendo algo insólito para mí. O bien es cierto que tejer relaja, o bien tengo un principio de vejez prematura.

Miércoles 25:

11:52 Ángela me dice cómo debo tejer la bufanda ―un punto tejido y otro saltado― y se va al cuarto contiguo a colocar los nuevos ovillos de Holst Gran Samarkand que acaban de llegar.

11:59 Llamo a Ángela porque se me han salido dos puntos de la aguja y entro en pánico. Viene.

12:01 Llamo a Ángela porque no recuerdo si toca saltarme el punto o tejerlo. Viene.

12:04 Llamo a Ángela porque no sé si he hecho bien un punto. Viene.

12:08 Llamo a Ángela porque he vuelto a olvidar si debo saltarme el punto o tejerlo. Viene.

12:13 Llamo a Ángela porque llego a una parte muy confusa y no distingo el punto. Viene.

12:15 Llamo a Ángela porque se ha salido un punto de la aguja y no sé si ya lo he tejido o no. Viene.

12:17: Llamo a Ángela porque no sé qué debo hacer con el último punto de la vuelta.

12:17 Ángela, incomprensible e injustamente, me dice que soy un quejica y que debo empezar a ser más autónomo. No viene.

12:18: Voy al cuarto contiguo con las agujas y pongo cara de pena.

____________

21:00 Tras las clases del Máster, vuelvo a ponerme el cuello antes de salir al exterior y vuelve a ser asombrosamente ignorado por el resto de mis compañeros.

Jueves 26:

21:00 No falta el cuello entre mis prendas para protegerme del frío granadino. ¿Os podéis creer que nadie se fija en él ni alaba su maravilloso acabado?

Viernes 27:

Acudo a mi segunda reunión de Alhambra Knits. Está también Jose Ángel, especialista en ganchillo. Se acerca al lugar en el que estoy y me dice que ha venido desde Jaén para que no sea el único hombre. ¡Gracias! [Pero que conste que yo solito entre mujeres siempre he estado muy bien, faltaría más]. Personas amables y generosas me dicen que disfrutan leyendo mi diario: aprovecharé este espacio para dar las gracias a los que tienen a bien leerme.

Sábado 28:

Sueño que leo la siguiente noticia en un periódico: la casa en la que vivimos debe ser desalojada, porque los cimientos fueron creados con ganchillo defectuoso. La noticia continuaba con absurda terminología que ya no recuerdo, pero lo curioso es que se trata de mi segundo sueño ‘laborioso’ en cuestión de semanas. ¿Qué será lo próximo?, ¿cruzo el Atlántico en un barco de punto?, ¿hago una sopa de agujas intercambiables de doble punta?

Domingo 29:

Continúo tejiendo la bufanda. Próximamente más información.

Lunes 30:

21:00 Salgo del máster. ¿Sabéis lo que os digo? No necesito que nadie se fije en las cosas que tejo. Yo tengo más personalidad que eso.

Anterior entrega / Siguiente entrega.

[Episodio inicial]

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22 comentarios en “Diario de un tejedor 6: semana tejeril

  1. jajajajajjajajaja, genial tu diario, me encanta, lo leo con una sonrisa de oreja a oreja. Yo sueño con que mis hijos tejan, son dos hombres de 7 y 11 años. Mi abuela y mi madre tejían, y yo les agradezco que me hayan enseñado.

    Un abrazo

  2. Bien! muy bien que ya vas por el segundo proyecto! juro que si algun dia nos cruzamos (lo cual es poco probable, pero soñar no cuesta nada) te dire “ohhhhhhhh pero que hermoso cuello usas!!! quien te lo tejio?”
    Un abrazo,

  3. Efectivamente no necesitas a nadie que te diga que bonito lo que has tejido, para alabarte ya nos tienes a nosotros ;)
    un abrazo,
    SIONA
    pd: el que la sigue la consigue … al principio cuando empecé a tejer en serio me iba apuntando cada paso que daba. Hacía una vuelta y lo marcaba, hacia otra vuelta y lo marcaba … así no me perdía nunca y no tenía que pedir ayuda (teniendo en cuenta que mi madre vive a 3mil km fue una buena opción) …

  4. Hay Sebastian traias loca a Angela con tanta vuelta ajajajajaj pero asi es uno al principio no estas seguro de si lo hiciste bien o te equivocaste pero vas bien saludos para el alumno y la maestra un abrazo desde Sonora, México.

  5. je, je, que bueno!, me encanta tu diario. Ah, y vi el cuello en otra entrada, y está genial. Lo has hecho tu? ;-)
    Mucho ánimo. Es duro, pero al final se sale adelante. Yo he tenido una pequeña clase este fin de semana con mi madre, y la verdad, no puedo evitar sonreir cuando leo el post, porque me he identificado perfectamente con lo que has escrito.
    Un abrazo!

  6. Oooh, el cuello es precioso! Ya estoy deseando ver la bufanda…y tu siguiente entrega de este magnífico diario!

  7. Eso de uno sí uno no es que es un lío, mi cuello lo hice así y tiene cada agujero que da vergüenza, Santi. ¡Suerte con la misteriosa bufanda! Yo que tú exigía el patrón, no hay derecho a tejer de esa forma ;)

  8. Juas! No sé con qué parte me he reído más! No de ti, Santi! Sino que me he identificado mucho en todo momento jajaja
    Cuando hice mi primer amigurumi de broche me lo llevé puesto dos semanas seguidas esperando que me dijeran algo o preguntarán por él y nada :P Llegué a la misma conclusión de que tú!
    Y en cuanto a la paciencia infinita de Angela ¡Qué voy a decirte! Pues que ¡Qué suerte tienes! Yo soy super torpe por naturaleza y todo lo que hago es por cabezonería, así que por eso mi madre no me enseña más cosas… Acababa volviéndola loca del todo jajajaj

    Ánimo con el nuevo proyecto y te veo el viernes ;)

    Muchos besitos para los dos!

  9. oh que bonito cuello llevas…
    jajja

    tendrás tarifa plana con tanta llamada, no?

    un beso… pronto tendrás siete proyectos empezados y suspirarás por empezar otro…

  10. jjajajajaajaja lo que me he reido contigo que no de ti ehhhhhh
    di que si tu orgulloso de lo que has hecho los demas son unos ignorantes

  11. Lo asombroso es que a pesar del sufrimiento (que sufres es evidente), continúes tejiendo. Ello dice mucho de ti. Que te gustan los retos y que eres más paciente de lo que te consideras. Dado que también eres crítico de música, te relajaría aún más escucharla mientras tricotas. Ya sabes que eso amansa a las fieras y aplaca el alma. La música es matemática pura, como lo es hacer calceta. Qué mejor que ir diciendo en tu cabeza: “uno tejido, uno saltado, uno tejido, uno saltado” mientras sigues un ritmo. A veces, sobre todo al principio, mientras trabajas con las agujas, no puedes tener en la cabeza más que aquello que estás haciendo. Eres de los que se distraen fácilmente? El punto será una terapia para ti a ese respecto y te ayudará en temas de concentración.

  12. jajajaj, me encanta¡¡, ay no te apures que nadie se fija en lo que tejemos a no ser que sea impresionante o sea de nuestra secta tejeril , jajaja,

    Pobre Ángela, paciencia. Sigue con el diario , que es una gozada¡

  13. ¡Te comprendo! Mis inicios fueron exactamente así y después nadie se fijaba en mis creaciones. A ver qué nos cuentas en la próxima entrega.
    Un beso.

  14. Genial como siempre!! Escribes muy bien y la lectura de tus aventuras alegra el día! Ya estoy esperando la próxima entrada!

  15. Me encanta tu diario Santi, es divertidísimo y sabes reflejar muy bien la aventura de hacer punto…desde que sigo vuestro blog espero con impaciencia cada entrega…
    Saludooooos!

  16. ja, ja , ja !! muy divertido. Y qué suerte contar con la solícita Ángela. Estoy deseosa de ver ni que sea un poquito de esa bufanda misteriosa. Ánimo, hijo mio.

  17. Genial! Todavía tengo la sonrisa en la boca después de leerte. Ánimo con tu segundo proyecto y cuida mucho a Ángela que si te abandona a quién llamarás cuando se te escape el punto, jejeje. Besos.

  18. Me troncho :-D

    En cuanto al cuello, hombre, míralo por el lado positivo: si no se ha fijado nadie, es que está tan bien hecho que todos creen que te lo has comprado ;-)

  19. jajajaj me encanta!! yo empecé a tejer hace un par de meses y engancha!!! Me recuerdas a mis momentos caos y me he reído a carcajadas!! sigue con el diario y ya nos contaras que tal va la bufanda!!

  20. jajajajaja

    Desde luego… mira que llamarte quejica! jejejejeje Qué paciencia tiene Angela!
    Buenísima descripción de lo que supone iniciarse en el mundo lanero, la inseguridad inicial, el orgullo de haber tejido algo y que nadie más se dé cuenta…

    Sigue así! (y sigue contándonoslo!)

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