Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts etiquetados ‘Cine’

A la espera de una nueva entrega de sus erráticas aventurasEl tejedor recomienda un film:

volver

La primera década del siglo XXI es una de las más irregulares de la ya amplia filmografía de Pedro Almodóvar. Al éxito de Todo sobre mi madre (1999) le sucedieron Hable con ella (2002) y La mala educación (2004), ambas recibidas con elogios menos generalizados. Peor suerte aún corrió Los abrazos rotos (2009), que obtuvo críticas menos benévolas y una de las taquillas más exiguas de su trayectoria. Entre estas películas, todas interesantes aún no siendo redondas, surgió una maravilla de escueto título: Volver. Un film que muestra al mejor Almodóvar, aquel que logra maridar una dirección impecable con un inspiradísimo guión.

Durante la mencionada década, el director español parecía privilegiar una concepción más oscura de sus habituales dramas. En Volver, aunque sigue moviéndose en el terreno del melodrama, otorga mayor protagonismo al humor. Un humor que se puede calificar de almodovariano, pues desarrolla señas de identidad, temas y puntos de vista habituales en su filmografía. Es justamente esta convivencia entre drama y humor la que explica el poderoso encanto de esta narración. Eso y una historia que, bien anclada en el costumbrismo, desarrolla una premisa de admirable originalidad y sorprendente desenlace. Además, nos regala unos excelentes personajes, especialmente una protagonista, Raimunda, que bien podría erigirse en arquetipo de la mujer de clase media-baja habitante de ciudad pero criada en un pueblo.

Volver ofrece también la oportunidad de disfrutar con un Almodóvar que, a una buena dirección y mejor guión, suma la que debió ser una espléndida dirección de actores. Aquí están todos estupendos. En el caso de Penélope Cruz, Lola Dueñas, Blanca Portillo y Carmen Maura, de hecho, estas son de las mejores interpretaciones de su carrera. Luego, por supuesto, está una Chus Lampreave a la que, natural como siempre, nos gustaría ver más minutos en pantalla.

volver

Como en otras películas del cineasta, el punto hace acto de presencia. En una de las últimas escenas del film, vemos a Carmen Maura tejiendo, aunque apenas si le da tiempo a completar unos puntos dado que es interrumpida. En cualquier caso, este es otro de los films recomendables con escena tejeril.

A la venta en:

Amazon

Otras películas:

 Las chicas del calendario.

 Las vírgenes suicidas.

 Wallace y Gromit: la maldición de las verduras.

 Mejor Manolo.

 Cinema paradiso.

Read Full Post »

Desde finales de Septiembre del 2012, El tejedor ha realizado una recomendación semanal como pasatiempo entre una entrega y otra de su diario tejeril. Artistas, películas, firmas, libros, propuestas artesanales, discos… Es una forma de incluir contenidos no estrictamente ligados al mundo tejeril en nuestro blog, que por lo demás sí se centra en el punto, el ganchillo y el bordado. Son todas propuestas que nos parecen interesantes y recomendables, de modo que hemos decidido recopilar aquí algo más de medio año de sugerencias culturales.

(Imagen: ilustración de Eva Carot)

ARTISTAS Y FIRMAS

 Cecilia Sánchez.

 depeapa.

 Eva Carot.

 LanaPelana.

 Lady Desidia.

 Le Petit Pot.

 Manitas de plata.

 María Ramírez.

 misako mimoko.

Mr. Wonderful.

 Susi Martínez.

(Imagen: montaje de La Maison Bisoux a partir del cartel de Ed Wood)

PELÍCULAS

 A Roma con amor.

 Amanece que no es poco.

 Blancanieves.

 Cinema paradiso.

 Ed Wood.

 El artista y la modelo.

 El skylab.

 La semilla del diablo.

 Las chicas del calendario.

 Las vírgenes suicidas.

 Le Havre.

 Los idus de Marzo.

 Wallace y Gromit: la maldición de las verduras.

(Imagen: versión de ganchillo de los protagonistas de Breaking Bad)

SERIES

 Breaking Bad.

DISCOS

 Rome.

 Philharmonics.

LIBROS

 Mejor Manolo.

Read Full Post »

videoslaneros41

Crowns & Owls, compañía audiovisual instalada en Leeds, recibió un encargo para la producción de un vídeo promocional sobre John Smedley, una de las empresas más longevas de Gran Bretaña, fundada en 1784. Decidieron entonces documentar el proceso de producción de un jersey en la fábrica de la compañía. El resultado, además de ser visualmente muy atractivo, es especialmente interesante por el empleo de los ruidos de la fábrica como patrón rítmico del vídeo. Una vez visto el anuncio, merece la pena reproducirlo de nuevo y escucharlo con los ojos cerrados, porque musicalmente la combinación de instrumentos y sonidos industriales está muy lograda. Nos ha recordado a las creaciones de Matthew Herbert y al número musical que transcurre en la fábrica de la banda sonora de Dancer In The Dark.

John Smedley – Representing Great Britain from Crowns & Owls on Vimeo.

Anterior entrega / Siguiente entrega.

Read Full Post »

A la espera de una nueva entrega de sus erráticas aventurasEl tejedor recomienda un film:

laschicasdelcalendario

Un grupo de mujeres de más de 50 años deciden posar desnudas en un calendario benéfico con el que comprar un sofá para el hospital. Decisión que toman después de que el marido de una de ellas muera a consecuencia de un cáncer. Por lo visto, el sofá de la sala de espera es muy incómodo. Ese es el atractivo punto de partida de Las chicas del calendario, una suerte de versión femenina de Full Monty, sólo que menos singular y, sobre todo, bastante menos lograda. Dicho esto, es una simpática y entretenida comedia que cumple con su cometido de hacer sentir bien al espectador.

Esta es la clásica película basada en un curioso hecho real en el que buena parte del interés reside en comprobar cómo sus protagonistas van superando un obstáculo tras otro hasta logar el objetivo deseado. Cualquier persona con una mínima experiencia audiovisual podrá predecir el desenlace de cada una de las peripecias propuestas, de modo que la sorpresa no es precisamente una de las virtudes del guión. Ahora bien, sí se le debe reconocer cierta singularidad al darle una vuelta de tuerca a las que se supone que deben ser las ocupaciones de acomodadas mujeres de mediana edad. En ese sentido, la escena inicial, en la que vemos las tediosas charlas que han tenido que soportar en sus reuniones de la asociación de mujeres, es un acierto.

Lástima que el guión confíe demasiado en el atractivo de su propuesta, esto es, en ver a mujeres de más de cincuenta años posando desnudas. Por supuesto que la secuencia con el ‘cómo se hizo’ es divertida, que las reacciones de familiares y conocidos proporcionan material cómico de eficacia asegurada. Sin embargo, el film pasa sistemáticamente de puntillas por las partes dramáticas y apenas si saca punta de los conflictos –los que surgen frente al puritanismo y, también, los lógicos roces entre las participantes-. Quiere eso decir que, una vez realizado y editado el calendario, cuando la razón de ser de la película ya ha ocurrido, la narración se desinfla alarmantemente y pierde buena parte de su interés. Llegado a ese punto, sólo las interpretaciones salvan la función, especialmente la de la estupenda Helen Mirren.

Cuestiones cinematográficas aparte, el largometraje es recomendable por su positivo mensaje. Para empezar, evidencia el atractivo físico de mujeres de más de 50 años, cuestión que posiblemente explique su éxito internacional. Por otra parte, otorga el rol protagonista a personajes que tienen muy poca presencia en el cine comercial contemporáneo. Sólo por eso ya es bienvenida una producción como Las chicas del calendario.

laschicasdelcalendario

Antes de terminar, eso sí, falta comentar otro de los atractivos del film. Resulta que una de las atrevidas participantes del calendario es una tejedora. De modo que, como no podía ser de otra forma, a ella le tocó salir tejiendo desnuda. Así nos gusta, derribando tópicos. Además, justo antes de ese desnudo tejeril, la vemos tejiendo en varios planos.

A la venta en:

Amazon

Otras recomendaciones:

 Las vírgenes suicidas.

 Wallace y Gromit: la maldición de las verduras.

 Mejor Manolo.

 Cinema paradiso.

 La semilla del diablo.

Read Full Post »

A la espera de una nueva entrega de sus erráticas aventurasEl tejedor recomienda un film:

lasvirgenessuicidas

Las vírgenes suicidas es el sorprendente debut en la dirección de Sofia Coppola, una lograda ópera prima para la que adaptó la novela The Virgin Suicides, de Jeffrey Eugenides. Una elección valiente, pues una historia sobre cinco adolescentes que se suicidan no es precisamente la clase de proyecto con el que se le ilumina la cara a un productor. También curiosa, dado que la novela está contada a partir de la mirada de los personajes masculinos. No digo mirada masculina, porque no sé muy bien qué es, pero ese es el punto de vista que mantiene Coppola en su adaptación. Y sin embargo, es un film centrado en la figura de la mujer, una reflexión sobre qué significa crecer como mujer, entre otros asuntos.

Coppola es la autora de la excelente adaptación, un medido y bien construido guión que hila con eficacia las diversas voces narrativas y emplea con inteligencia la voz en off. Logrado punto de partida que redondea con una puesta en escena neo-clásica –renovación del lenguaje no hay, pero tampoco es del todo clásica- y una buena dirección de actores. Esto último nunca se puede afirmar a ciencia cierta, pero a tenor de la madura interpretación de la todavía joven Kirsten Dunst, que da vida al personaje más atractivo del film, no parece aventurado afirmar que Coppola supo guiar bien a sus actores. Eso incluye también a aquellos que quizá no lo necesitasen tanto a esas alturas de su carrera, como James Woods y Kathleen Turner, cuyos rostros ya cuentan tanto como sus diálogos. Además, la debutante estuvo igualmente acertada con la elección del director de fotografía, Edward Lachman, y de la música, compuesta por Air: contribuyen a dotar a la película de un tono cuasi onírico que contrasta con la tragedia a la que asistimos.

Es de agradecer que Coppola opte por un tono que nunca cae en el melodrama, a pesar de que la historia se presta a tal enfoque. De hecho, hasta incluye varios momentos de comedia y yo diría que ese es el tono que se instala en buena parte del metraje. También le agradezco que nos ahorre algunas de las visiones más violentas. Por otra parte, más allá del placer que siempre depara la visión de un film bien narrado, bien contado y bien realizado, son muchas las interesantes reflexiones que nos invita a realizar. Aún estando ambientado en los 70, ninguno de los aspectos tratados ha quedado obsoleto: el paso de adolescente a adulto, los peligros de la sobreprotección familiar, la represión que en ocasiones provoca la religión mal entendida, el despertar de la sexualidad… En muchos aspectos, muestra una sociedad enferma. Cierto que Coppola no se dedica a tomar partido, pero así interpreto yo la escena de la fiesta en casa, donde sí creo que la cineasta subraya claramente tanto la incapacidad de comunicarse más allá de las convenciones como la maldad del hombre contra el hombre.

lasvirgenessuicidas
Las vírgenes suicidas es una de las películas interesantes que incluyen una escena tejeril. El personaje de Lux, el interpretado por Kirsten Dunst, está haciendo punto en el salón, junto al resto de su familia y el chico que le gusta, Trip Fontaine (Josh Hartnett). Eso sí, no parece que Dunst tenga mucha práctica con las agujas en vista de la poca velocidad a la que teje. En fin, es comprensible dado que lo suyo es la interpretación, cosa que sí hace muy bien.

A la venta en:

Amazon

Otras recomendaciones:

 Philharmonics.

 Wallace y Gromit: la maldición de las verduras.

 Mejor Manolo.

 Cinema paradiso.

 La semilla del diablo.

Read Full Post »

A la espera de una nueva entrega de sus erráticas aventurasEl tejedor recomienda un film:

wallacegromit

Durante los 90, los cortometrajes creados por Nick Park con Wallace y Gromit como protagonistas fueron portentosas combinaciones de comicidad, inteligencia y personalidad artística. Años después, iniciada una colección de Oscars gracias a esos mismos cortos, Park afrontó el largometraje con la espléndida Chicken Run (2000). Fue la demostración de que su peculiar creatividad funcionaba también con historias de hora y media de duración. De modo que fue una gran noticia que el británico recuperase a Wallace y Gromit, sus más populares y entrañables criaturas.

Wallace y Gromit: la maldición de las verduras, ofrece algo que sólo unas pocas películas logran: hora y media de ingenio y de continuos hallazgos visuales. Quizá no mantenga el trepidante ritmo del excelente cuarto de hora inicial, pero sí logra mantenernos interesados, cuando no entusiasmados o encantados, hasta el brillante desenlace. Al fin y al cabo, esta es una de esas propuestas visualmente tan atractivas, tan asombrosas, que lo de menos es el argumento o cómo concluye.

La mejor manera de disfrutar este film es mantener los ojos bien abiertos y la mente despierta y ágil para tratar de no perderse ninguno de los muchísimos detalles que despliega su fabulosa puesta en escena. Se suele decir que los clásicos crecen con cada visionado, que siempre se descubren nuevos matices y aspectos que se nos pasaron la vez anterior. Pues bien, en ese sentido este es un clásico que no se agota por muchas veces que uno lo revisite.

Si quieres que tus hijos crezcan audiovisualmente sanos, que conozcan otras formas de narrar además de las que propone Disney, asegúrate de que ven este film. Y si además te das el gusto de verlo con ellos, mejor aún.

wallaceandgromit

Gromit, además de ser un memorable personaje capaz de eclipsar a su dueño, es un inteligentísimo perro que dedica parte de su tiempo libre a tejer. Ya conocíamos sus habilidades con las dos agujas, y en este cortometraje también aprovecha un pequeño receso de la acción para tejer. ¿No es encantador este astuto perro?

A la venta en:

Amazon

Otras recomendaciones:

Mr. Wonderful.

 Mejor Manolo.

 Le Petit Pot.

 Cinema paradiso.

 misako mimoko.

Read Full Post »

A la espera de una nueva entrega de sus erráticas aventurasEl tejedor recomienda un film:

cinemaparadiso

Uno de los más bellos cantos de amor al cine, Cinema paradiso es el film por el que será recordado Giuseppe Tornatore. Retrata una época en la que el cine, especialmente en las pequeñas poblaciones, era a la vez la principal forma de ocio y uno de los mayores eventos sociales. Una época en la que el cine poseía una cualidad perdida en parte: la de servir como evasión pero también como puerta de entrada a otros mundos que, de otra manera, la mayoría de los espectadores nunca habría presenciado. Entrar en una sala oscura significaba dejar momentáneamente de lado las miserias de la Italia de la posguerra para, con suerte, ver a Fred Astaire y Ginger Rogers bailando, acercarse a la alta sociedad estadounidense o asistir a los cimientos de ese mismo país en una del Oeste. Era la era dorada de Hollywood, entonces sí una fábrica de sueños. En el film es un pueblo de Sicilia, pero lo mismo ocurría en otros muchos lugares del mundo. Salas atestadas, público ruidoso, sesiones dobles, meriendas en las butacas… Entrar al Cinema Paradiso del film era exactamente eso, acceder al paraíso.

Tornatore, que basó el excepcional guión de la película en sus propias vivencias, relata una triple historia de amor. La del joven Salvatore por el cine; la de este precoz niño, y luego adolescente, por su mentor, el viejo proyeccionista del pueblo; y, finalmente, la de nuestro protagonista por una bella joven que pasa los veranos allí. De las tres, posiblemente esta última sea la menos intensa, o al menos no puede compararse con la relación mentor-aprendiz. Primero serán sólo lecciones de cine, de proyeccionista, pronto serán determinantes lecciones de vida. Claro que también en esa época cine y aprendizaje vital estaban íntimamente ligados.

La Mirada de Tornatore es comprensiblemente nostálgica, aquella que otorga el recuerdo de una época dura, de miseria, pero con aspectos ciertamente hermosos. Y es también un film que deja para la posteridad dos escenas particularmente memorables. Una es la proyección de una película en la pared de la plaza del pueblo, cosa que crea un notable contraste entre aquello que se proyecta y el entorno en el que se proyecta. La segunda, de la que no voy a desvelar nada, la disfrutamos cuando Salvatore descubre el regalo que le ha dejado su recién fallecido mentor.

cinemaparadiso2

Cinema Paradiso forma parte de la selecta filmografía que integran aquellos films interesantes desde un punto de vista artístico que incluyen una escena en la que al menos un personaje teje. En este caso es la madre del protagonista, a la que vemos tejiendo justo cuando su añorado hijo vuelve a casa. Nada más oír el timbre acude corriendo a la puerta, pero con la emoción olvida dejar las agujas. Ella sale rápidamente de plano, pero entonces vemos como el hilo ha seguido a la madre, de modo que pronto empieza a deshacerse la labor. Bella escena y un ejemplo más del toque poético de Tornatore.

cinemaparadiso3

A la venta en:

Amazon

Otras recomendaciones:

 misako mimoko.

 La semilla del diablo.

 Lady Desidia.

 El skylab.

 Eva Carot.

Read Full Post »

A la espera de una nueva entrega de sus erráticas aventurasEl tejedor recomienda un film:

lasemilladeldiablo

Rosemary’s Baby, ese es el título original de este excelente film de Roman Polanski. Alguna mente privilegiada tuvo la brillante idea de traducir el título al español de manera que desvelase la trama tanto como fuese posible. Esto es como si Titanic se titulase “él muere” o Casablanca “al final ella se va en avión”.

No obstante, esta es una de esas narraciones tan fascinantes y visualmente tan cautivadoras que poco importa conocer el desenlace: un cinéfilo con sensibilidad lo disfrutará igualmente. Además, dado que se trata de la adaptación de una exitosa novela de Ira Levin, muchos de sus espectadores conocerán ya el relato y aún así les resultará enormemente escalofriante.

El mérito de Roman Polanski reside en su puesta en escena, en su capacidad para crear una atmósfera tan inquietante en un entorno aparentemente inofensivo, en situar el terror en lo familiar. El horror se va instalando tan sutilmente, de manera tan imperceptible, que cuando uno se da cuenta ya no es posible escapar. El espectador es una víctima más, sufre con la protagonista descubriendo el terrible entramado al mismo tiempo que ella. Así es como Polanski logra que, llegado un punto del film, uno sienta miedo hasta de una persona que espera fuera de una cabina de teléfono.

Es un clásico del cine de terror, uno de los más brillantes ejemplos de cómo situarlo en un contexto urbano –el Manhattan de finales de los 60- y adoptando un tono que nunca se aleja del todo del realismo. Luego, por supuesto, son impactantes las escenas oníricas, una prueba más del talento visual del director; y las interpretaciones de la pareja protagonista, un John Cassavetes tan atractivo como de costumbre y una Mia Farrow de una belleza que desarma.

lasemilladeldiablo2

La semilla del diablo es una de esas películas recomendables que incluyen una escena tejeril. Durante la primera mitad del metraje, dos de los más inquietantes personajes, dos ancianas, entran a ver la casa de los protagonistas y tardan menos de un minuto en sentarse en sendos sofás, una a bordar y la otra a tejer. Nunca una mujer tejiendo ha resultado tan perturbadora.

A la venta en:

Amazon

Otras recomendaciones:

 Lady Desidia.

 El skylab.

 Eva Carot.

 Amanece que no es poco.

 depeapa.

Read Full Post »

A la espera de una nueva entrega de sus erráticas aventurasEl tejedor recomienda un film:

En su anterior film, Dos días en París, Julie Delpy abordó el complicado asunto de las relaciones amorosas. Lo hizo con humor, en un tono y con un ingenio no muy lejanos del mejor Woody Allen. En El Skylab mantiene un enfoque similar pero ocupándose de otra de las grandes instituciones sociales, la familia.

Delpy, una directora cada vez más interesante, sitúa la acción en un fin de semana familiar en el campo. No se puede hablar de personajes protagonistas y secundarios. El personaje principal es una heterogénea familia, el conjunto que forman sus miembros una vez reunidos. Les vemos reencontrándose, preparando la comida, comiendo, jugando, discutiendo, saliendo de fiesta, reconciliándose…, en definitiva, disfrutando de su compañía a pesar de todos los pesares.

La inteligencia y acierto de la cineasta francesa radican en adoptar un tono de comedia ligera, de aparente pasatiempo sin más, para hablar de asuntos serios casi sin que uno se dé cuenta. La relación entre hermanos, la difícil convivencia de ideologías, las secuelas de la guerra, la enfermedad mental, las canciones como elemento identitario de las diferentes generaciones…, son algunos de los temas importantes tratados. Bueno, esos y el amenazador Skylab, la estación espacial estadounidense que cayó sobre la tierra en 1979, año en el que está ambientado el film. El resultado es una suerte de versión humorística de Éric Rohmer o una comedia a la italiana, pero afrancesada.

La mirada de Delpy no es edulcorada, ni nostálgica, de modo que no pasa por alto las miserias familiares. Ahora bien, es una visión amable, predominantemente optimista y que muestra amor y comprensión incluso por los más discutibles personajes. Descubrimos algunas de las negruras de la familia, sí, pero también su fuerza unitaria y su función social. Particularmente atractivas son todas las escenas dedicadas a los pequeños de la familia, esos niños que, ajenos a las ideologías y debilidades de sus padres, descubren el mundo con ojos maravillados y están contentos simplemente por poder pasar tiempo juntos. Sorprende lo bien que la adulta directora capta el punto de vista de la niñez: basta con fijarse en la brillante secuencia de la discoteca.

skylab

Esta deliciosa película incluye una escena en la que las dos ancianas del film, la anfitriona y su consuegra, conversan mientras tejen. Cómo ha cambiado todo en poco más de tres décadas: ahora probablemente serían las siguientes generaciones las que se dedicasen a tejer.

A la venta en:

Amazon

Otras recomendaciones:

 Eva Carot.

 Amanece que no es poco.

 depeapa.

 Breaking Bad.

 Le Havre.

Read Full Post »

A la espera de una nueva entrega de sus erráticas aventurasEl tejedor recomienda un film:

Dirigida y escrita por José Luis Cuerda, Amanece que no es poco es una de las películas más singulares de la cinematografía española y una de las comedias más personales y divertidas que quien esto escribe ha tenido el placer de ver. Pocas veces se ha combinado humor surrealista y costumbrismo con tanta eficacia y originalidad. Y todo ambientado durante el tardo-franquismo, en un pueblo de Albacete.

El film comienza en el espacio, con unos títulos de crédito al estilo de La guerra de las galaxias, pero con bastante menos presupuesto. Desciende entonces a la tierra hasta aterrizar en una zona rural de la llamada España profunda. Un pueblo habitado por impotentes que se emborrachan con el vino sagrado; labradores intelectuales que vuelven a casa cantando polifonía renacentista en italiano, y otros primarios, “terriblemente sujetos a las pasiones”; guardias civiles que sólo pegan ostias en casos muy necesarios, “en plan poético”, y además son muy queridos; una taberna en la que el hilo musical es una soprano acompañada al piano: “qué bien canta la jodía” dice uno de los lugareños; hombres que crecen en los bancales; misas que se aplauden; universitarios estadounidenses que vienen a estudiar las costumbres del pueblo; maestros que enseñan cantando con sus alumnos las lecciones al estilo gospel; un pastor negro, perdón, “minoría étnica”; personajes que se quieren cambiar por otros; alcaldes recibidos entre vítores; exiliados de la política que “unos días van en bici y otros huelen bien”… Todo esto pasa en la primera media hora y los ingeniosos hallazgos se suceden sin cesar durante más de 90 minutos. ¿No os han entrado unas irrefrenables ganas de correr a por una copia?

La diversión está garantizada y el film puede disfrutarse sencillamente en un plano lúdico, como inspiradísima comedia. Ahora bien, hay un segundo nivel de lectura que sólo apreciarán quienes conozcan bien la historia de España y, concretamente, los valores y costumbres imperantes durante la dictadura de Franco. Sólo así se percibe la inusual crítica de José Luis Cuerda a esa España conservadora, católica como religión de estado, falta de libertad, represora y tremendamente atrasada respecto al resto de Europa.

Sabiendo eso, resulta sorprendente ver a curas y guardias civiles amables que hablan de las bondades del libre albedrío; alcaldes que ponen su puesto a disposición del pueblo y convocan elecciones; maestros bondadosos que denuncian la falta de libertad; putas y adúlteras bien vistas; pueblo enteramente enamorado de Faulkner… En fin, el mundo al revés o, más precisamente, la España franquista al revés.

Pero volvamos, para terminar, a ese aspecto meramente lúdico, porque hay algo que tengo claro: ver en pantalla a Luis Ciges, Chus Lampreave, Manuel Alexandre, Saza, Gabino Diego, Antonio Resines, Tito Valverde, Enrique San Francisco, Cassen, Miguel Rellán…, no tiene precio.

Por otra parte, en una de las más memorables escenas del film, vemos a una de las mujeres del pueblo enseñarle a su amante, el pastor negro que se ha colgado, el jersey que le está tejiendo: “mira qué alegre, ¿quieres que te lo deje cortito tipo mambo, o le doy el largo normal?”.

Este es un fotograma de la escena:

A la venta en:

Amazon

Otras recomendaciones:

 depeapa.

 Breaking Bad.

 Le Havre.

 Los idus de Marzo.

 El artista y la modelo.

Read Full Post »

Older Posts »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 3.532 seguidores

%d bloggers like this: