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Archive for the ‘Consultas’ Category

Hispanohablante: “que tiene el español como lengua materna o propia”. Ese es el único requisito que deben cumplir los artistas dedicados al punto y/o al ganchillo para ser incluidos en esta selección. Ese y haber dedicado parte de su trabajo al arte tejeril, claro está.

Esta selección no responde a sentimientos patrióticos o nacionalistas. No tenemos en cuenta la nacionalidad de los aquí presentes ni la región de un país en la que vivan. Tampoco si el español es la lengua que privilegian en sus obras o publicaciones o si prefieren cualquier otra. Lo esencial es que hablen y entiendan sin problemas el español, cosa que facilitará enormemente su comunicación con la gran mayoría de visitantes de este blog.

Lo que más nos interesa, al fin y al cabo, es favorecer la colaboración entre ellos; la creación de una cierta consciencia de escena -artistas de todo el mundo que usan la misma lengua para pensar y comunicarse-; y, finalmente, ofrecer un panorama del arte tejeril iberoamericano.

La lista, eso sí, está en construcción, pues aún faltan numerosas propuestas que serán incluidas durante los próximos meses.

actantedorado

Actante Dorado.

adolforuiz5

Adolfo Ruiz.

adrianalauramendez

Adriana Laura Mendez.

Adriana Marín.

alabrigo

Al-Abrigo.

Alba Cabrera.

dudua2

Alícia Roselló.

alita4

Alita.

altamar

Altamar Handmade.

ameskeria3

Ameskeria.

gnominados-amigurumifood

Amigurumi Food.

amourfou

Amour Fou.

anapaularimoli3

Ana Paula Rímoli.

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Anabelia Handmade.

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Anacraftsbcn Handmade.

animalbandido

Animal Bandido.

arandano3

Arandano.

Armygurumi.

bichus3

Bichus.

bigunki

Bigunki.

minitejedores59

Biribís.

brudiy3

BruDiy.

buscandocomienzos

Buscando comienzos.

patronesgratis109

Cataclismos con las manos.

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ChabeGS.

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Ché! Crochet.

chiquipork2

ChiquiPork.

sietedias17

Crafteando que es gerundio.

dharmadevotion4

Dharma Devotion.

diarte6

Diarte.

domingodeinvierno4

Domingo de invierno.

elgallobermejo

El Gallo Bermejo.

En tu punto.

enganxart3

enganxArt.

espaciocrochet2

Espacio Crochet.

francismontesinos5

Francis Montesinos.

fulanas

Fulanas.

Gallimelmas e Imaginancias.

ganchitos1

Ganchitos.

ganxetesdelportia4

Ganxetes del Portia.

guerrilladeganchillo7

Guerrilla de ganchillo.

hayganchillo2

Hay ganchillo.

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Idni.

irresistiblesartesanio4

Inloop.

irenecano

Irene Cano.

josepmestres4

Josep Mestres.

juanpacheco3

Juan Pacheco.

Knitink.

knittaluv4

Knittaluv.

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Knitting Noodles.

Kraftcroch.

lacasadecoto2

La casa de cotó.

lacasitadewendy2

La Casita de Wendy.

Lady Crochet.

lalala toys.

lanaconnection5

Lana Connection.

lananarama

Lananarama.

lanasyovillos4

Lanas y ovillos.

sietedias561

Lanukas.

Lanusa.

lassosas2

Las Sosas.

lastejeymaneje3

Las Teje y Maneje.

lepetitpaquebot3

Le Petit Paquebot.

leandrocano3

Leandro Cano.

leonorbarreiro

Leonor Barreiro.

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Los sospechosos.

lotsofloops5

Lots of loops.

louisetmoi

Louis et Moi.

manodesanto4

Manodesanta.

maquistejidos2

Maquis.

María Amigurumis.

marinadecaro5

Marina De Caro.

mendruga

Mendruga.

mercedescastro2

Mercedes Castro.

Miga de pan.

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Missmalagata.

monigrafica

Monigrafica.

monitasalero2

Monita Salero.

monacos

Moñacos, cosicas y meriendacenas.

nachotorra

Nacho Torra.

patronesgratis43

oh!villo.

pebiecrocheta2

Pebie Crochet.

mundolanero56

Pica-Pau.

irresistiblesartesanio5

Pipocass handmade.

proyectopumpum3

Proyecto PumPum.

reenganchada3

Re-Enganchada.

santocrochet4

Santo Crochet.

senyorpablo4

Senyor Pablo.

severinakids3

Severina Kids.

sexycrochet6

Sexy Crochet.

bufandas34

Silayaya.

silviabentancur3

Silvia Bentancur.

sietedias13

Taller Like This Like.

amigurumis126

Teje la araña.

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Teresina Crochet.

thingstoknit

Things To Knit.

tianuna4

Tia Nuna.

timbre3-4

Timbre3.

universocucali3

Universo Cucali.

urbanknittingbilbao

Urban Knitting Bilbao.

urbanknittingpamplona

Urban Knitting Pamplona-Iruñea.

urbanknittingzaragoza9

Urban Knitting Zaragoza.

valenciaurban2

Valencia Urban Knitting.

vestidadedomingo

Vestida de Domingo.

xaruxamu2

XaruXamú.

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 Blogs esenciales en español de punto y ganchillo.

Recopilación de grupos de punto y ganchillo en España.

Patrones gratis en español de punto y ganchillo.

 Revistas de punto y ganchillo en los quioscos españoles.

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Nota: otras listas, junto con algunos de los más importantes posts de la historia del blog, están recopiladas en la sección Destacado.

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Las madejas y ovillos suelen incluir numerosa información que resulta muy útil para tejer y conservar los proyectos tejidos adecuadamente. Casi cada marca emplea su propio sistema pero, por suerte para nosotros, hay símbolos relativamente frecuentes o muy similares. Este es el post en el que te ayudamos a conocerlos e interpretarlos.

PESO

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Estos números, frecuentemente acompañados por un nombre en inglés, indican el grosor de la madeja u ovillo. Es un estándar de la organización estadounidense Craft Yarn Council. No es universal pero sí es ampliamente usado por marcas de todo el mundo. Os explicamos detenidamente cada categoría en el post El estándar de peso de las madejas.

MUESTRA

Fuente.

simbolosetiquetas

Este es el símbolo para tricot que suele encontrarse en las etiquetas de marcas estadounidenses. El significado es el siguiente: si tejes una muestra de 10×10 centímetros con una aguja de 5 milímetros, deberías tener 24 vueltas (24 R) de 18 puntos (18 S) cada una.

simbolosetiquetas2

Equivalente para ganchillo. Si tejes una muestra de 10×10 centímetros con una aguja de 5.5 milímetros, deberías tener 16 vueltas (16 R) de 13 puntos bajos (18 SC) cada una. SC significa Single Crochet, que es la denominación estadounidense de punto bajo. Si quieres conocer los equivalentes, aquí tienes los símbolos de ganchillo y nomenclatura en español e inglés.

Por otra parte, para dominar el (útil) arte de realizar muestras, puedes leer nuestro post La importancia de tejer muestras.

LAVADO

Principales símbolos:

(A la izquierda los más comunes en América, a la derecha los de Europa)

Fuente.

simbolosetiquetas3

No lavar.

simbolosetiquetas4

Lavar a 40 grados / tibio.

simbolosetiquetas5

Lavar a 60 grados / caliente.

simbolosetiquetas6

Lavar a 60 grados / caliente, si centrifugar.

simbolosetiquetas7

Lavar a 95 grados / muy caliente.

simbolosetiquetas8

Lavar a mano.

SECADO

Principales símbolos:

(A la izquierda los más comunes en América, a la derecha los de Europa)

Fuente.

simbolosetiquetas9

Colgar al aire libre después de escurrir.

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Secar extendido sobre una toalla después de escurrir.

simbolosetiquetas11

Secar sin escurrir.

simbolosetiquetas12

Secar en secadora a temperatura baja.

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Secar en secadora a temperatura media.

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No secar en secadora.

BLANQUEANTE / LEJÍA

Principales símbolos:

Fuente.

simbolosetiquetas15

Blanqueante y lejía permitidos.

simbolosetiquetas16

Blanquear sólo con oxígeno.

simbolosetiquetas17

Blanquear con cloro.

simbolosetiquetas18

No blanquear ni usar lejía.

PLANCHADO

Principales símbolos:

Fuente.

simbolosetiquetas19

Temperatura baja.

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Temperatura media.

simbolosetiquetas21

Temperatura alta.

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No planchar.

LAVADO EN SECO

Es poco probable que necesites lavar en seco alguna de tus prendas tejidas. Máxime porque, en ese caso, es mejor dejarlo en manos de un especialista, es decir, de una tintorería. No obstante, por si acaso alguna vez lo consideras necesario o el fabricante del hilado así lo aconseja, estos son los principales símbolos:

Fuente.

simbolosetiquetas23

Lavado profesional.

simbolosetiquetas24

Lavado en seco con disolventes de hidrocarburo (sigla HCS en inglés)

simbolosetiquetas25

Lavado suave con disolventes de hidrocarburo.

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Lavado muy suave con disolventes de hidrocarburo.

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Lavado en seco sólo con Tetracloroetileno (sigla PCE en inglés).

simbolosetiquetas30

Lavado suave con Tetracloroetileno.

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Lavado muy suave con Tetracloroetileno.

simbolosetiquetas29

No lavar en seco.

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DOS CASOS PRÁCTICOS

Lamana Cosma

Vamos a analizar la etiqueta de Cosma, un hilado de la marca alemana Lamana.

etiquetacosma

Como veis, tiene su propio sistema para indicar la muestra -y sólo para punto- y figura numerosa información adicional, pero también muchos de los símbolos estándar. Además, los que la firma ha diseñado a su manera son sencillos de interpretar.

Wetterhoff Akseli 8

Seguimos con la etiqueta de Akseli 8, la veraniega calidad de la marca finlandesa Wetterhoff.

etiquetaakseli

Aquí no figura indicación de la muestra pero sí precisa información sobre los cuidados en el lavado que recurre a los símbolos estándar.

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Desafortunadamente, aunque los símbolos tienden a parecerse mucho entre fabricantes y zonas geográficas, no son universales. Basta fijarse, como ejemplo, en los muchos símbolos que emplea Lion Brand: son muy similares pero no idénticos. Dicho esto, conociendo los indicados aquí no tendréis problema en descifrar los nuevos que os encontréis alguna vez en una etiqueta.

De todos modos, en esto y en prácticamente todo en la vida, lo mejor es tomárselo con humor:

(O dáselo a tu madre. Ella sabe cómo hacerlo)

Otros posts didácticos:

 Hebras Flotantes alrededor del mundo.

 Símbolos de ganchillo y nomenclatura en español e inglés.

 Cómo organizar tus útiles tejeriles.

 Cómo organizar nuestras madejas en casa.

 Chaquetas y jerseys top-down estilo raglán.

Nota: otros posts didácticos, junto con algunos de los más importantes de la historia del blog, están recopiladas en la sección Lo más destacado.

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En la historia del tricot, uno de los capítulos más apasionantes son los colores y motivos empleados. Vamos a dar una vuelta por el mundo para conocer y reconocer su folclore.

Hebras flotantes

Los estilos folclóricos que os vamos a mostrar tienen en común la forma en la que son tejidos. Todos encajan dentro de lo que denominaremos “hebras flotantes”. Este es el término que hemos acuñado para traducir la técnica “stranded knitting” o “stranded colourwork”. Esta técnica consiste en tejer dos colores o más a lo largo de la misma vuelta intercalando los colores según los motivos empleados. De esta manera, se consigue crear un tejido con dos capas: la primera capa es en la que se muestran los motivos tejidos y la segunda capa (el revés) es en la quedan las hebras se llevan a lo largo del revés sin que queden tirantes. Estas hebras sueltas son las denominadas hebras flotantes (floats en inglés). En esta técnica es muy importante que estas hebras queden sueltas, nada tirantes, porque de lo contrario el tejido se quedaría fruncido.

Esta técnica ha sido ampliamente extendida y popularizada en todas las regiones donde las temperaturas son más extremas tales como en países del norte de Europa y en los Andes. Esta doble capa permite que, con poco peso, se pueda mantener el calor corporal frente a las bajas temperaturas de estos lugares.

Otra característica importante de esta técnica es que prácticamente todas las prendas que se realizan son tejidas en circular y, por tanto, sin costuras. Si se quiere realizar una prenda abierta, como una chaqueta, te teje igualmente en circular tejiendo todo del derecho y posteriormente se realiza una costura y se corta (técnica conocida como “steeking”).

Estilos alrededor del mundo

Dentro de esta técnica, podemos diferenciar estilos según las regiones es las que se crearon y se desarrollaron.

• Reino Unido – Fair Isle

hebrasflotantes

Fuente.

Fair isle es una isla inglesa situada en el archipiélago de las islas Shetland, al norte de Escocia. Es bastante habitual denominar con “fair isle” muchos motivos y prendas, pero esta técnica tiene unas características muy especiales que la distinguen del resto. La primera de ellas es la cantidad de colores a emplear en una vuelta. En el caso del fair isle, sólo se puede emplear dos. Los motivos que se emplean suelen ser geométricos y con un intervalo de repetición pequeño. Esto permitía que se pudieran transmitir de forma oral más eficientemente. Según recoge Sheila Mcgregor en su libro “Traditional Fair Isle Knitting”, es posible que pueda haber alguna conexión entre los motivos de fair isle y con los restos del naufragio encontrados en la isla del barco El Gran Grifón de la Armada Invencible. En cualquier caso, esto es una suposición y probablemente este misterio continúe sin resolver durante mucho tiempo.

En las prendas tradicionales, los motivos son predominante franjas horizontales y son simétricos horizontalmente. Uno de los patrones más empleados en esta técnica son los motivos X O X.

• Noruega – Estilos Selbu y Spetatrøje de Setesdal

hebrasflotantes2

(Spetatrøje de SetesdalFuente.

En este país podemos encontrar una diversidad asombrosa de motivos y diseños según la región que se visite. Pero por regla general, los colores empleados son rojo, azul marino y blanco. Se emplean motivos de estrellas (patrón que hereda el fair isle de los emigrantes noruegos en Inglaterra), copos de nieve y renos mezclados con otros diseños geométricos. Dos de los estilos más conocidos de este país son:

o Estilo Selbu: es uno de los estilos menos antiguos, se desarrolló a lo largo del siglo XX. Aunque es el más conocido a lo largo del mundo. Los motivos que se reconocen como “estilo noruego” vienen de esta región noruega, tales como los copos de nieve y los renos. Los colores que habitualmente se emplean son el blanco, para realizar el fondo, y el azul marino/negro, para los motivos.

o Estilo Spetatrøje de Setesdal: de este valle al sur de Noruega, nos llegan sus archiconocidos jerseys con más de 150 años de historia. Este tipo de jersey combina motivos geométricos muy ricos, concentrados en los parte superior e inferior del cuerpo y las mangas. Tradicionalmente se teje con unas agujas muy finas empleando el color blanco para los motivo y un color oscuro (azul marino/negro) de fondo. Al emplear estos colores así, se consigue que las partes tejidas en blanco parezcan motivos bordados sobre el tejido.

• Suecia – Estilo Bohus y Binge

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(Binge) Fuente.

En esta región nórdica, dentro de la técnica de hebras flotantes, encontramos dos diseños de jerseys muy populares: Delsbo y Ullared de Halland. También hay otros dos estilos que se desarrollaron casi de manera simultánea: el Binge y el Bohus. Ambos estilos nacieron como marcas asociadas a cooperativas de tejedoras que producían prendas tejidas a mano con unos hilos muy especiales. En cuanto a colores, mientras que el estilo Binge utilizaba esencialmente rojo, blanco y azul, los diseños producidos en el estilo Bohus son verdaderas piezas de arte con ricas combinaciones de colores y lanas. Otro de los aspectos muy reseñables del Bohus es que los diseños empleados para tejer las piezas están firmados por sus creadoras, eran motivos originales y no provenientes de la tradición sueca.

• Islandia – Jerséis Lopi

hebrasflotantes4

Fuente.

En los años 50 del s. XX, en Islandia se popularizaron los jerséis lopi. Este tipo de diseños se centran en tejer el canesú con una serie de motivos geométricos, florales y animales. En el diseño del motivo están incluidas las disminuciones que hay que hacer para que el canesú se adapte al cuerpo. Estos jerséis tomaron ese nombre porque la lana islandesa que se empleaba para tejerlos se llamaba así, lopi, una lana cardada y peinada pero sin torsión.

• Los Andes

hebrasflotantes5

Fuente.

La prenda por excelencia de este estilo es el chullo, unos gorros con una alta profusión de colores muy llamativos. Algunos de los motivos más empleados son patrones geométricos, cóndores, serpientes o mariposas. Son prendas tejidas y llevadas por los hombres y en determinadas ocasiones pueden ser llevadas por una mujer. Los motivos reflejados en esta técnica tienen relación con la persona que lleva puesto el gorro. Pueden hacer referencia al lugar de nacimiento, la edad o el lugar en el que vive. Se teje una historia sobre la persona que lo lleva. De hecho, estas prendas se utilizan para comprometerse con una persona. Cuidado si os le pedís a un andino su gorro, puede pensar que les estáis haciendo una proposición de matrimonio.

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Es posible encontrar en otros lugares del mundo, como Rusia, Estonia o Letonia, una notable riqueza de motivos y tradiciones ligadas a esta técnica de punto. Además, gracias a la multitud de blogs, webs y publicaciones dedicadas al mundo tejeril, cada vez resulta más sencillo conocer las particularidades de este tema. Lo más positivo de aprender estas técnicas es la posibilidad de crear nuestras propias fusiones partiendo de las tradiciones. Pues bien, esperamos que este artículo os anime a adentraros en ese apasionante mundo que hemos denominado ‘hebras flotantes’.

Otros posts didácticos:

 Símbolos de ganchillo y nomenclatura en español e inglés.

 Cómo organizar tus útiles tejeriles.

 Cómo organizar nuestras madejas en casa.

 Chaquetas y jerseys top-down estilo raglán.

 La importancia de tejer muestras.

Nota: otros posts didácticos, junto con algunos de los más importantes de la historia del blog, están recopiladas en la sección Lo más destacado.

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interweave

Interweave es la gran empresa internacional de las que se dedican al mundo de las labores. Más precisamente, es la más poderosa y conocida que centre buena parte de su actividad en el arte de tejer: punto, ganchillo, hilado y telar. Es la responsable de las más populares revistas, webs y producciones audiovisuales. En lo que al mundo tejeril respecta, es la editora de dos revistas clave, Interweave Knits e Interweave Crochet, y de sus respectivas páginas webs, Knitting Daily y Crochet Me.

Para comprender la magnitud e importancia de esta compañía estadounidense, basta con repasar sus números: cuenta con 16 revistas sobre arte y labores; una treintena de webs que suman más de dos millones de usuarios; una decena de comunidades online; otros tantos eventos; una tienda online; y, finalmente, tres programas de televisión. Además, su catálogo de libros se acerca al medio millar y edita entre 30 y 40 títulos anualmente.

La compañía fue fundada en 1978 por Linda Ligon, que siguió ejerciendo como directora desde sus oficinas en Loveland, Colorado. Desde Agosto del 2012, no obstante, dejó de ser una empresa independiente, pues fue comprada por F+W Media, Inc., gigante editorial neoyorquino. Afortunadamente, los nuevos propietarios han sido lo suficientemente inteligentes como para no cambiar nada de su adquisición, o no, al menos, en lo fundamental.

Apartado tejeril

interweaveknitsf2013 interweavec

Interweave está especializada en arte, labores y manualidades. Publica libros y revistas de técnicas y artesanías tan diversas como pintura, patchwork, bordado, creación de joyas, ilustración, costura… Prácticamente no hay expresión artística a la que no preste atención.

Sin embargo, el mundo tejeril ocupa un rol muy relevante en su actividad. Las ya mencionadas Interweave Knits e Interweave Crochet son dos de sus revistas insignia. La primera, de hecho, posiblemente sea la gran publicación de tricot. Con permiso de Vogue Knitting, claro. Además, publica Knitscene, Piecework y especiales como Knitting Traditions, knit.wear o Knits Weekend. Quienes disfruten con los telares disponen también de Hand Woven, mientras quienes inicien el proceso en el origen, en el hilado de fibras, seguramente quieran consultar Spin.off.

Estas revistas están apoyadas por una fuerte presencia en internet gracias a las webs Interweave Knits e Interweave Crochet y a sus respectivas redes sociales. El grupo complementa la información de sus revistas con blogs escritos por expertas, vídeos didácticos publicados en YouTube, venta de patrones y otros muchos contenidos. Quiero eso decir que quien valore estar al día en materia tejeril hará bien en consultar cualquiera de las dos páginas regularmente.

Para completar su dedicación al arte de tejer, esponsoriza el programa de televisión Knitting Daily, emitido por la cadena pública estadounidense y comercializado en DVD. Finalmente, uno de los numerosos eventos que organiza es el Interweave Knitting Lab, que propone tres días de clases y seminarios.

Libros reseñados en La Maison Bisoux:

theknitters

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theknittershandy

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theknittershandytopdown

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Otros artículos:

 Cómo aprendí a tejer.

 Tendencia: taxidermia tejeril.

 Tendencia: hilados fluorescentes y colores neón.

 ¿Es el trapillo bueno para la escena tejeril?.

 Tejer en tiempos de guerra.

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El lenguaje gráfico del ganchillo es prácticamente universal. Poco importa que el patrón esté escrito en inglés, chino o japonés: si está acompañado por un esquema, de un vistazo seremos capaces de averiguarlo.

En esta tabla hemos recogido los símbolos que están más presentes en las instrucciones. En primer lugar, los puntos básicos: desde la cadeneta, punto bajo o punto alto triple. Como ya explicamos en nuestro vídeos de YouTube, estos son los nombres que habitualmente empleamos en España.

No obstante, según la región en la que vivas o la información que hayas encontrado por la red, tal vez a estos puntos los llames de otra forma: baretas, palicos… En las publicaciones españolas de referencia que hemos consultado, estos son los nombres habituales. De todas formas, independientemente de cómo los denominemos, la forma de realizarlos es similar.

A continuación, se encuentran los aumentos,  disminuciones u otros motivos que se realizan a partir de estos puntos. Aunque en algunos de ellos sólo están recogidos puntos altos o puntos altos dobles, los símbolos son extrapolables al resto de los puntos básicos: sólo tenemos que fijarnos es las partes superiores de los puntos para identificarlos.

Para facilitaros la lectura de los patrones en inglés, hemos incluido dos columnas con las abreviaturas y nombres de los puntos. Según el patrón que vayáis a tejer, tenéis que prestar especial atención a la terminología que emplee. Hay notables diferencias entre los nombres si el patrón está redactado siguiendo los términos estadounidenses o del Reino Unido. Por ejemplo: un “double crochet” para un estadounidense es un punto algo mientras que ese mismo punto para un inglés sería un punto bajo.

Los patrones en inglés suelen ser muy específicos y hasta gráficos si no contienen un esquema. Por lo que con las abreviaturas que os incluimos, podrían bastar para interpretar y tejer un patrón escrito que no esté acompañado del esquema. Sólo es cuestión de paciencia.

(Haz click en la imagen para verla grande)

Model

Si descargáis la foto, podéis imprimirla con buena resolución en tamaño A5.

Otros posts didácticos:

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 La importancia de tejer muestras.

 Medidas estándar para gorros y calcetines.

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Hace unos meses publicamos un post colectivo titulado ¿Haces amigurumis? A mí es que el sushi no me gusta, en el que numerosas tejedoras compartieron sus más jugosas, divertidas y asombrosas anécdotas tejeriles. Dado el éxito del post, hemos repetido el experimento con una segunda pregunta: ¿cómo aprendiste a tejer?

Ángela ya nos lo contó aquí y El tejedor lo hizo en su Diario, pero ahora les toca a algunas de las más relevantes tejedoras contarnos cómo aprendieron crochet, o tricot o ambos. Lean ustedes, que no tiene desperdicio y seguramente se sientan identificadas.

Nota: en el caso de artistas a las que hemos dedicado un post, tenéis el enlace tras su nombre. Así veréis el provecho que le sacaron a su aprendizaje.

Fuente.

LA PROFESORA FUE LA ABUELA

Aprendí a hacer ganchillo de niña, con cinco o seis años. Mi abuela me puso en las manos su aguja de ganchillo favorita y me tuvo haciendo tapetitos en cuestión de horas. Pronto pasé de los tapetitos a las cintas para el pelo, las mochilas y las (horrendas) fundas para el walkman. A tejer me enseñó también mi abuela, era eso o la zapatilla voladora. Mi hermana y yo le sacábamos las agujas de la labor para jugar a Mosqueperros por el pasillo de casa. Tardé un tiempo en verles una utilidad mas allá de los combates de espada. Si supiese que hoy me gano la vida enseñando a tejer, seguramente no se lo creería.
Pilar R. Méndez.

Cuando tenía alrededor de ocho años, solía pasar los fines de semana en casa de mi abuela. Para mí era realmente una fiesta porque me daban todos los gustos y siempre hacíamos algo nuevo. Lo único que no me permitía era tocar sus labores de punto, pero a mí me fascinaba quitar las agujas y volver a recoger los puntos (imaginen ustedes cómo podía quedar aquello). La hora de la siesta era el momento ideal para mi pequeña travesura. El único problema era que mi abuela siempre me descubría y yo no lograba saber como se había dado cuenta . Viendo la imposibilidad de domar mis inclinaciones me enseñó a tejer, para que yo fuese capaz de entender por qué eso no debía hacerlo. Hoy cada vez que tengo que recoger los puntos me acuerdo de ella.
Ale Trisciuzzi, de Bichus. [Ver post]

Estuve tejiendo y deshaciendo mi primera bufanda unas 5 veces, porque empezaba muy estrecha y se iba haciendo cada vez más ancha. ¡Al final tuve que volver a comprar lana porque estaba hecha pedazos de apretarla tanto! Aprendí a tejer de la forma más tradicional, ya que me lo enseñó mi abuela. Ahora ella tiene Alzeihmer y estoy orgullosa de que me transmitiese este saber a tiempo porque soy la única de la familia que tiene interés por el punto y el ganchillo.
Sophie – Xaruxamu. [Ver post].

Aprendí a tejer a los 7 años, cuando tuve varicela. La señora que ayudaba en casa, Silvia, me vio tan aburrida que me trajo lana y aguja de crochet y me enseñó cadenas y punto bajo. ¡En dos días mis muñecos estaban abrigados como para el más cruel invierno! Lo curioso es que al poco tiempo tomé contacto con el tricot a través de mi abuela, y dejé el crochet. A partir de entonces las dos agujas son mis preferidas.
Alba Cabrera. [Ver post]

Durante toda mi infancia pasé muchas horas al cuidado de mi abuela materna, que era todo un personaje. Hacía todo de manera obsesiva, tomaba café sin parar, fumaba sin parar, contaba cuentos sin parar y tejía sin parar. Ella fue la primera que me puso un ganchillo y un ovillo en la mano, y de ella heredé esta obsesión. Nunca he sido tan virtuosa y fina como ella, pero le agradezco mucho su legado.
Mariale – Lalala Toys. [Ver post]

Yo aprendía a tejer en casa de la abuela materna. En las largas tardes de verano en las que no quería echarme la siesta y la abuela me enseñaba para tenerme entretenida y calladita. Aprendí a hacer macramé, ganchillo y punto y creo que ya nunca más volví a echarme la siesta.
Clara Montagut.

Fuente.

LA PROFESORA FUE LA MADRE

a mi me enseño mi madre cuando tenía 9 años más o menos, me hacía montar puntos hasta el infinito y lo que conseguía era que tuviera un aburrimiento de la misma dimensión, así que abandone casi al empezar. Mi abuela, tuvo más paciencia y me enseño a crochetear, sabiamente me colocó frente a ella para imitara sus movimiento porque soy zurda y no quiso cambiarme de mano para tejer. Después de eso nunca más volví a coger unas agujas hasta hace 5 años que vi un blog (no recuerdo de quién) y pasaba por una época complicada de mi vida que me ayudo a tener la mente ocupada. Fui aprendiendo sola, ¡Bendito Internet!. Ahora para mi tejer es una terapia anti-estrés de la que no puedo prescindir.
Balmenara.

Mi madre siempre me dice que de pequeña hablaba tanto que la agotaba, intuyo que me enseñó a tejer para que estuviera entretenida contando puntos y no le diera tanto la tabarra. Ha pasado muuuucho tiempo desde que me enseñó a hacer las primeras cadenetas y aún hoy cuando voy a verla le pregunto si tiene algún ovillo perdido con el que empezar algo mientras hablamos de nuestras cosas y nos tomamos un café con bollitos. Adoro esos ratos :)
Monigrafica. [Ver post]

Aprendí a tejer en casa, con mi madre, que me hacía muchos jersey cuando era pequeña. Yo creo que me enseñó para mantenerme calladita y quieta un rato. La primera cosa que tejí por iniciativa propia fue un muñeco que copié de la portada del LP “Dirty” de Sonic Youth diseñada por Mike Kelly. El muñeco aún existe, hoy sería considerado un teje fail, pero yo tenía cómo 11 años y Sonic Youth eran uno de mis grupos favoritos. Creo que ya llevo la mitad de mi vida tejiendo y compartiendo ésta afición con mi madre.
Soraya, de Udon Wool.

¿Cómo aprendisteis a tejer? Cuando era adolescente, mi mamá me enseñó a tejer como ella había aprendido: al estilo inglés, con una aguja debajo del brazo. Lo malo de este método es que, luego de tejer un rato, se hacen nudos en el cuello. Hace un año aprendí el estilo continental (con agujas al aire) por medio de vídeos en internet. Ahora ya puedo tejer con agujas circulares… ¡y soy feliz!
Ana BC, de Lanas de Ana.

A mí me enseñó mi madre. Porque yo quería. Porque era lo que yo veía. Me sentaba a su lado y empecé con una aguja de ganchillo y cadeneta. Hacía cadenetas kilométricas. Luego me enseñó a hacer cordones con un rulo del pelo y horquillas. Ese era mi tricotín. Yo me lo llevaba al colegio y en el recreo enseñaba a las compañeras. Nos poníamos los cordones en la coleta. Luego llegó el punto bobo y hacía cosas para las muñecas. Un stop laaargo; ya no me interesaba, prefería dibujar. Pero a los quince, creo, un día que tenía mucho frío, quise hacer una manta. Una que fuera gigante, como la de “como agua para chocolate”. Y todavía la estoy haciendo.
Macarena Gómez, de Vestida de domingo. [Ver post]

Cuando una crece viendo a su madre, abuela o tía tejiendo, raro es que no le entre el gusanillo. Así que sobre los 6 años ya tenía mis primeras agujas. Mi madre fue mi maestra y a la pobre le costó lo suyo enseñarme. Enseñar a una hija zurda que todo lo hace del revés (y del revés es literal, que hasta leía y escribía del revés) es muy complicado pero con grandes dosis de paciencia lo consiguió. Cabe añadir que de tanto hacer/deshacer me convertí en una perfecta “deshacedora”, tiro de la hebra a la primera de cambio sin ninguna pena :)
Marta, de Tricotoseando.

Como todo, aprendí observando. Pero aprendí más de una vez. La primera de niña con mi madre, brasilera de herencia portuguesa no puede evitar hacerle puntillas a toda toalla que se le cruce por delante. Nunca vi a nadie deshacer tantas veces y tener tantos tejidos sin terminar. Aprendí a tener paciencia y a cuidar cada detalle. Volví a aprender a los 20, con una amiga que nunca supo el nombre de un punto y los iba inventando a medida que tejía. Aprendí el placer de inventar e improvisar. Después aprendí sola, tejiendo lo que probablemente fue el muñeco más feo de la historia, un osito para sujetar una bufanda demasiado corta que le había tejido a mi hijo. La usó dos veces porque es alérgico a la lana.
5 años después y voy por el muñeco 1183 (y contando).  Adoro no terminar de aprender.
Yanina Schenkel, de Pica-Pau. [Ver post]

Aprendí a tejer de pequeñita, de la mano de mi abuela materna, pero imagino que, como mucha gente, lo dejé aparcado para estudiar, salir, etc … De hecho la imagen que tengo de mi abuela es tejiendo en un sillón siempre, a todas horas, cosas minúsculas que luego con el tiempo he recibido como oro en paño (mantas, manteles, …). Hace unos 6 años mi madre me regaló un ovillo de lana para calcetines y unas agujas y me dijo: ¡ale, haz unos calcetines!. Con su ayuda y la de una amiga me enganché rápidamente a las dos agujas y ya no he podido soltarlas. Hoy en día enseño a tejer así que espero poder transmitir esa pasión por el tejido a mis alumnos. Es muy gratificante ver cómo van avanzando en sus proyectos sobre todo las personas que no tenían ninguna noción.
Siona.

Pañitos de Vichy bordados a punto de cruz en el cole, uno tras otro y mientras en casa mi madre haciendo filigranas en ganchillo y punto: vestidos de mini granny squares en ganchillo y unos jerseys de punto perfectos que conservo y uso.
Ella me enseñó a tejer. Lo primero que me empeñé en hacer fue un jersey bastante complicado para un amigo. El pobre incauto no sabía que en él participaron 3 adolescentes de 17 años. Yo hice el delantero, una amiga la espalda y otra las mangas. Al coserlo se notaba que había pasado por distintas manos, pero él lo lucía encantado. Aquello quedó en el olvido hasta hace 3 años que una buena amiga me recomendó retomarlo para olvidar el estrés del día. Tenía razón, ahora tejer es algo a lo que necesito dedicarle un ratito todos los días. Las agujas siempre en el bolso porque nunca se sabe cuando esperar te puede desesperar.
Crochetingclub.

Aprendí los puntos básicos gracias a mi madre. La veía en las tardes haciendo las clásicas cortinitas de crochet. Hace algunos años no me interesaba el tema, pero sí me gustaba todo lo relacionado con el mundo oriental. Me acerqué al mundo de los amigurumis gracias a internet y seguí mi aprendizaje gracias a YouTube. De a poco, me animé a realizar mis propios diseños y saltar a un mundo de posibilidades creativas.
Anneris, de Amigurumi Food.

Yo aprendí a hacer punto y ganchillo con mi madre, que era una gran tejedora. Me enseñó cuando tenía unos 4 o 5 años porque yo era hija única e hiperactiva y descubrió que era una manera fantástica de calmarme y tenerme ocupada…
Nos sentábamos en verano en la puerta de casa con el resto de las vecinas y nos poníamos a tejer. Yo recuerdo que a las vecinas les hacía muchísima gracia que hiciera el punto de derecho con la mano izquierda, porque les parecía una rareza, y ahora me siento más cómoda haciendo punto continental.
Con el tiempo, aprendí a leer los gráficos de las revistas para hacerle las muestras a mi madre. Aprender de ella ha sido el mejor legado que tengo.
Louis et moi.

Aunque alguna vez en mi adolescencia sostuve un par de agujas en mis brazos mi madre no logró que me enganchara al punto. Tras estos últimos años dedicada al ganchillo es ahora cuando realmente estoy aprendiendo -y disfruntando mucho- esta técnica. De hecho, gracias a Ángela agarro las agujas circulares cada vez con menos tensión y tejo al estilo continental como me enseñó en su taller.
Marisa Guerrero, de Kraftcroch. [Ver post]

Mi madre es una gran tejedora y cuando yo tenía unos diez años me enseñó a hacer media. Ella me montó los puntos y empecé a tejerme una bufanda con punto bobo. No se me daba mal y me gustaba, pero me harté de hacer lo mismo durante tantas hileras, por lo que decidí parar de tejer y reconvertir esa pieza en una mantita para mis muñecas. Durante mi adolescencia retomé las agujas para interpretar a una abuelita en una obra de teatro del instituto pero, como de ficción se trataba, sólo tejí durante los ensayos y en el estreno y aquel tejido nunca se convirtió en nada en concreto. Así que, en realidad, ha sido en la edad adulta cuando me ha entrado el gusanillo de verdad, tanto por el tricot como por el ganchillo, ¡y ahora no soy capaz de parar!
Jenny Martínez-O., de Crafteando, que es gerundio.

Quienes siguen nuestro blog ya saben que en Anabelia somos tres hermanas adictas al ganchillo. Lo aprendimos de niñas y fue un empeño personal de nuestra madre a la que tendríamos que hacerle un monumento porque éramos unas alumnas poco aventajadas y con nula motivación. Lo odiábamos. Además, yo soy zurda y aprendí a tejer ¡con la derecha! Aún recuerdo lo primero que hice: unos cogederos horrorosos que mi madre, sin embargo, mostraba muy orgullosa a todas las visitas. Después de esta primera fase de aprendizaje, mi madre olvidó para siempre el ganchillo para felicidad de nosotras tres. Ha sido una casualidad, una coincidencia, que las tres hayamos empezado a tejer nuevamente en esta fase de nuestras vidas y lo hacemos con sumo placer. ¡Quién nos lo diría! Ahora nos corresponde transmitir nuestros conocimientos a la siguiente generación, nuestras hijas. Y he de decir que, para sorpresa y alegría nuestra, se lo están tomando con mucha motivación”.
Celia, de Anabelia Handmade.

Fue en el siglo pasado, era muy pequeña. Mi madre, modista y ama de casa, hacía magia con una aguja. Vale, sé que lo de magia es un poco ñoño, pero es que era una niña y así lo veía, me fascinaba que puntito a puntito salieran cosas tan grandes, círculos perfectos con flores y hojitas. Supongo que me puse muy pesada, y me enseñó su arte. Me volví imparable. Colmé de círculos no tan perfectos a toda la familia, hasta que lo dejé, no sé muy bien porqué. Hace pocos años, navegando por internet, descubrí los amigurumis. La magia volvió y se hizo 3D. Gracias mamá.
Pebie Crochet.

Empecé a tejer hace más de 7 años durante la época de exámenes del último curso de la carrera. Me esperaba un aburrido fin de semana con examen el lunes, así que se me ocurrió hacer algo diferente durante los descansos. Le pedí a mi madre que me enseñara a hacer ganchillo. Después de mucho practicar, el domingo tenía una tira de ganchillo llena de errores, nada uniforme y que cada vez se iba estrechando más. Los puntos desaparecían. Pero me enganchó, así que empecé a buscar en internet qué se podía hacer con ganchillo. Entonces descubrí los amigurumis… y hasta hoy :)
Ana, de Espacio Crochet. [Ver post]

Fuente.

LAS PROFESORAS FUERON LA MADRE Y LA ABUELA

Empecé a tejer cerca de las faldas de mi madre y de mi abuela, seducida por las bolsas de lanas viejas, por el arte con que mi abuela hacía los ovillos. Es más, yo no aprendí a tejer, aprendí a hacer ovillos. Yo lo que quería era hacer ovillos de lana. Yo no sé de qué manera, cuándo no tenía a nadie para ayudarme, usaba una silla a modo de ayudante, liaba la lana en el respaldo y luego hacía un ovillo. Lo que hacía también eran inmensos nudos que luego me desesperaban, hasta que abandonaba la lana en algún rincón. Y por ahí quedaban enormes jaleos de lana de colores. Ocurre hoy igual, hay cosas que no cambian. Todavía el otro día me encontré en el maletero del coche un inmenso jaleo azul. Yo no quiero tejer, yo tejo para jugar con los ovillos y para crear inmensos jaleos de lana ;)
Carmen Astuy, de Mendruga. [Ver post]

La primera vez que lo intenté lo dejé sin llegar a tejer la bufanda básica de novata. ¡Y es que un error de novata también es empezar con 10 puntos y terminar con 30! ¡Y lo único que conseguía era hacer un triángulo pero mal hecho! La siguiente vez fue hace unos 6 años y esta vez, entre mi madre, mi abuela y un poquito más de paciencia por mi parte, ¡lo logré! Y lo sigo logrando, porque el tejer es algo que nunca se deja de aprender.
Sandra.

Aprendí de pequeña, no es que mi madre tejiera mucho, pero me gustaba enredar con las agujas y los hilos, así que mi madre me montaba los puntos y yo hacía punto bobo non-stop. Con los años me olvidé por completo de aquello, y una vez saqué DIARTE quise complementarla con algo hecho a mano. Recurrí a mi abuela, que sabe mucho, pero no tiene paciencia y odia la lana gorda. Así que he ido aprendiendo a base de práctica. También he recurrido a veces a abuelas de amigas, que están encantadas de sentarse con alguien joven a tejer”
Ana Diarte de DIARTE. [Ver post]

A mí me enseñaron a tejer mi abuela y mi madre cuando era pequeña. Mi abuela, como todas las abuelas, con su paciencia infinita me enseñó ganchillo. Por eso me llena tanto y me considero ganchillera a muerte. Para mí es una alegría enorme poder enseñarle mis amigurumis y demás cositas que hago y ver lo feliz que le hace (¡tiene 95 años y aún teje!). A tejer a dos agujas me enseñó mi madre, y como la gran mayoría de las madres carece de la paciencia de las abuelas. Al final siempre acaba quitándome las agujas y haciéndolo ella. Por eso, no me paso al lado oscuro.
Mel, de Gallimelmas e Imaginancias. [Ver post]

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LA PROFESORA FUE UNA REVISTA

Era un verano de vacaciones en mi primer año de universidad. Una de esas sobremesas donde ya estás aburrida de tanto tiempo libre sin estudiar (¡quién las pillara ahora!), y me fijé por casualidad en una de las revistas de ganchillo de mi madre. Me llamaron la atención los esquemas, y pensé que no podía ser más difícil de entender que los algoritmos de mis clases de matemática discreta. Así que me puse a intentarlo y ésa fue mi perdición: caí enganchada sin remedio (puedo decir sin ningún género de dudas que ése es el punto de inflexión). Mi madre me resolvió algunas de las dudas (aunque ella es más de punto), y el resto ha sido y es autodidacta. Tuve unos años de parón, porque me cansé de hacer puntillas a toallas y manteles que no iba a usar nunca porque no son mi estilo. Pero hace unos cuatro años entré de casualidad en el mundo amigurumi, y desde entonces mi vida por las tardes después del trabajo cuando recojo a los mochuelos está llena de piezas de puzzle, coches, cantajuegos y una aguja de ganchillo con su madeja.
Sonia, de El Gallo Bermejo.

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LA PROFESORA FUE OTRO FAMILIAR

Aprendí a tejer a los 8 años. Me llamaba la atención como otras “personas mayores” (mayores que yo a esa edad, claro) tejían y pedí que “porfa porfa” me enseñaran. Me enseñó una hermana de mi abuela un verano, recuerdo estar las dos sentadas en su porche, armadas cada una con un par de  agujas y un ovillo, ella enseñándome los puntos básicos, y yo intentando acordarme de todas y cada una de sus indicaciones. A veces me volvía loca porque lo que yo quería que me saliera por el derecho me salía por el revés y viceversa jeje. Lo primero que tejí fue un jersey para mi muñeca: “Irenita”.
Irene, de Things to knit.

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EL PROFESOR FUE YOUTUBE

Vi a una amiga haciendo amigurumis y…, ¡supe que tenía que aprender! Después de varios intentos fallidos con el DVD de la colección “Ganchillo fácil” que había comprado en el kiosco preferí darme cabezazos con tutoriales de YouTube hasta que por fin un día ¡lo logré! (los videos de The Knit Witch fueron especialmente útiles).
Teje la araña. [Ver post]

Aprendí a tejer en el verano del 2012. Empecé porque una compañera del trabajo me enseñó un cupcake de amigurumi y me alucinó. Me pasé todas las vacaciones viendo los vídeos de Esperanza Rosas y haciendo bolitas de ganchillo que después daba a mi gata (para gran alegría suya). Recuerdo que el primer cuello de ganchillo que me quise hacer lo tejí como si fuera un amigurumi, todo con punto bajo, bien apretado y con una lana acrílica terrible. Así que más que un cuello de lana era un collarín cervical (aún lo conservo por ahí).
Cristina Batista, de oh!villo. [Ver post]

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AUTODIDACTAS

¿Que cómo empezó esta locura? Chica se enamora de un cuello de punto. El cuello está agotado en la tienda. Chica NECESITA el cuello. Chica se flipa y, ni corta ni perezosa, decide aprender a tejer para hacerse uno. Todo lo demás fue una espiral que no dejó de girar. Mi amiga Su me enseñó cómo montar los puntos y hacer lo más básico entre risas, puntos sueltos, bizcocho y cafelito (¿hay mejores ingredientes?). Con la señora Esperanza (de Tejiendo Perú) aprendí a tejer en continental y las primeras técnicas… y entonces descubrí Ravelry, con sus patrones espectaculares y un mundo de posibilidades que me tiene atrapada desde hace ya 3 años.
MJ, de Silencio, estoy contando.

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EL PROFESOR FUE UN LIBRO

Aprendí a tejer hace seis años, nunca me había llamado la atención tejer aunque mi madre ha sido una gran tejedora de dos agujas. Me compré un libro, Manual de todas las técnicas de ganchillo, de Jan Eaton, y unos seis meses después empecé con los amigurumis. El primer patrón de amigurumi que tejí era en japonés. El comentario en casa fue “ganchillo sabes poco y japonés nada…” pero he avanzado bastante desde entonces. Siempre cuento lo mismo, pero fue así. A veces ser cabezota tiene sus ventajas.
Bego, de Bigunki. [Ver post]

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APRENDIERON EN UN CURSO

Aprendí a tejer por mi propia cuenta. Pasó un tiempo hasta que por fin una amiga y yo nos animamos a hacer un taller de punto que daban en Donostia. Nada más entrar todas las abuelitas nos miraron muy extrañadas, pensaban que nos habíamos equivocado de taller y nos dijeron que la clase de inglés estaba en el otro aula. La profe tenía unos 80 años y era una fenómena! Fueron unas tardes muy divertidas comiendo pastitas y haciendo punto.
Missmalagata. [Ver post]

Fuente.

APRENDIERON EN EL COLEGIO

Me enseñaron a tejer ganchillo en la escuela con 10 años. Recuerdo que llevava al cole un ovillo de hilo de algodón rojo y un ganchillo muy fino metido en una caja redonda de lata, de aquellas de galletas daneses de mantequilla. La verdad es que en aquel momento me daba bastante pereza la clase y creo que precisamente era porque la dichosa caja no me cabía en la cartera y tenía que llevarla en la mano. Cuando acabé EGB, aquella caja y el ganchillo quedaron en el olvido hasta que, muuuchos años después, recuperé la afición aprendiendo nuevas técnicas, practicando con diferentes materiales y empezando a diseñar mis propios objetos. Y así, ¡hasta hoy!
Lady Crochet. [Ver post]

Mi historia tejeril tiene dos partes. La primera: aprendí, como muchos, en el colegio, en clase de Handarbeit (manualidades). ¿Se siguen enseñando esas buenas costumbres? La segunda parte: ¿cómo retome el punto? Pues se acercaban unas navidades y estaba en la quiebra más absoluta (normal con mi “sueldo” de estudiante) y se me ocurrió la fantástica idea de tejer una bufanda a cada miembro de mi familia. No hace falta que os diga que estaba muy equivocada, me salió por un pico pero me enganché y desde ahí sólo tejo, tejo, tejo. Mi salvadora fue la página KnittingHelp. Ah, y soy autodidacta total, nunca he ido a una clase de punto.
Sigrid Seidel.

Hola perdón, no se si voy tarde, yo aprendí a coser, tejer, bordar, etc en el Colegio, tenía una asignatura que se llamaba pretecnología (que acabo de ver que no significa nada, qué curioso). Aunque en teoría deberíamos haber visto temas con madera electricidad, y cosas así. Nosotras (solo chicas) hacíamos labores. A muchas niñas se las hacían sus abuelas, yo en cambio estaba feliz cosiendo y tejiendo en clase. Aunque no me hubiera importado un poquito de electrónica también ja,ja.
Lidia G, de Le Petit Paquebot.

imagenesdeepoca45

Fuente.

NO RECUERDAN (PERO SEGURO QUE MADRE O ABUELA INTERVINIERON)

No tengo recuerdo de cuando empecé a andar e igual me pasa con el ganchillo. Mi abuela y mi madre han tenido siempre una labor en la mano, en casa nunca se ha oído: cuidado con las agujas que están las niñas. Tanto los materiales como ellas estaban disponibles para acompañar en lo que emprendiera. He aprendido por imitación, experimentación y supongo que lo que era juego se convirtió en afición. No tuve elección y estoy muy agradecida de ese aprendizaje. Creo que algún gen tengo en forma de aguja.
María, de Araña Tejedora.

Fuente.

ELLOS TAMBIÉN TEJEN

Hace bastantes años estaba con mi amiga Ito en Ibiza en un mercadillo de artesanos, Las Dalias . Paseando vimos en una parada un sombrero de algodón hecho de ganchillo, Ito se enamoro de el y yo quise comprárselo pero no me dejo. Después de insistirle mucho le dije que yo se lo tejería.
Cuando regrese a Barcelona. le pedí a Mabel que me enseñara a hacer ganchillo. Después de unos cuantos meses conseguí hacerlo.
Ahora es Mabel la que me pide algún consejo de vez en cuando. También he tenido más maestras, Nuria, Yolanda y las que espero que en el futuro me sigan enseñando.
Josep Mestres. [Ver post]

humor31-2

Fuente.

EL PROFESOR FUE INTERNET

Lo mío fue un flechazo. No entraba en mis planes enamorarme (sí de otras historias o quehaceres, pero desde luego no del punto…). Andaba yo un buen día curioseando en blogs de cocina cuando me topé con una blogger que además de cocinar tejía. Acababa de terminar un chal Estonio. ¡Y prendió la chispa! Me da rabia no recordar el nombre del blog ni del chal ni nada de nada.
Marisa Muñoz, de Al Abrigo. [Ver post]

NUESTRAS CONSTATACIONES

  • Tejer se transmite en generaciones consecutivas: ganan las madres como profesoras.
  • Las madres suelen ser un pelín menos pacientes que las abuelas.
  • Muchas tejedoras han aprendido a tejer porque eran muy parlanchinas o revoltosas. Tejer amansa a las fieras.
  • Ausencia absoluta de padres y abuelos como profesores de punto. Definitivamente, en el siglo XX tejer fue un asunto mayoritariamente femenino.
  • La mayoría aprendió durante la infancia pero no lo convirtió en una de sus principales ocupaciones hasta la edad adulta.

Ya conoces esta treintena de historias. ¿Nos cuenta ahora la tuya? Nos gustaría saber cómo aprendiste a tejer.

Otros artículos:

 Tendencia: taxidermia tejeril.

 Tendencia: hilados fluorescentes y colores neón.

 ¿Es el trapillo bueno para la escena tejeril?.

 Tejer en tiempos de guerra.

 Tejer en la literatura.

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Desde su nacimiento, el blog de La Maison Bisoux ha procurado ofrecer regularmente contenidos didácticos. Este es el post que recopila todos los publicados hasta el momento. Eso sí, para encontrar fácilmente todos los posts que consideramos didácticos, basta con acudir a la etiqueta creada para tal efecto, que hemos titulado, muy originalmente, Didáctico.

(Uno de los patrones seleccionado en el post sobre Ropa para bebés)

 Aviones y agujas: los proyectos pasajeros.

 Chaquetas y jerseys top-down estilo raglán.

 Cómo organizar tus útiles tejeriles.

 Cómo organizar nuestras madejas en casa.

 Cómo tomar las medidas del cuerpo para tejer.

 Consultorio Lanero: Ropa para bebés.

 El estándar de dificultad para punto y ganchillo.

 El estándar de peso de las madejas.

 Equivalencias de agujas.

 Grosores de lana o “Yarn weight”.

 La importancia de tejer muestras.

 Medidas estándar para bebés, niños, mujeres y hombres.

 Medidas estándar para gorros y calcetines.

 Tweed.

 Vídeos explicativos de ganchillo.

 Vídeos explicativos de punto.

Nota: los más importantes posts de la historia del blog están recopiladas en la sección Lo más destacado.

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