Tejedores de todo el mundo saben que el punto y el ganchillo constituyen un universo en sí mismo, con sus propias normas, tiempos y peculiaridades. Lo que sigue, inevitablemente, suena a frase hecha, a lugar común (cosa que no negamos), pero más que una afición o un pasatiempo, es un modo de vida para muchos de sus más entusiastas practicantes. Es más, para algunos de ellos es prácticamente una religión, con sus códigos, ritos de paso y rituales varios. La que sigue es una colección de eslóganes ‘tejeriles’ con los que, estamos convencidos, os identificaréis.
El dinero no puede comprar la felicidad, pero puede comprar lana, que es casi lo mismo.
La vida es muy corta para tejer con lana barata.
Tejo, de modo que estoy siempre armada con agujas verdaderamente afiladas, lana robusta y tijeras, así que no te metas conmigo.
Me he quedado sin sitios para esconder, quiero decir almacenar, mi lana.
Vive, ama, teje.
Sigue tejiendo e ignora la limpieza.
Sigue tejiendo.
Come, duerme, teje.
Tejer es como el sexo, si me gustas y lo aprecias, entonces es gratis. De lo contrario, no puedes pagarme lo suficiente.
Puedo vestirte con estas dos agujas de tejer.


























Me identifico con todos estos eslógan. Muy buena idea.
muy buenos